Las baterías de litio-azufre harán que despeguen los aviones eléctricos

Por su menor peso, las baterías de litio-azufre (Li-S) parecen ser la tecnología que permitirá, finalmente, el despegue de los aviones eléctricos a nivel mundial.

Así lo revela una columna de opinión escrita por Mark Crittenden, de la empresa británica Oxis Energy, en el sitio Spectrum del Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

“Para que un avión de pasajeros despegue, navegue y aterrice a cientos de kilómetros de distancia, se necesitarían baterías que pesan miles de kilogramos, demasiado pesadas. Incluso en aviones pequeños, el peso de las baterías reduce su alcance. Hasta el momento se han probado las baterías de iones de litio, pero necesitábamos una tecnología más adecuada”, destaca el experto.

Y esa tecnología es, a juicio de Crittenden, la de las baterías de azufre-litio, un sistema en el que su empresa viene trabajando desde hace 16 años.

EViation Alice, el primer avión comercial eléctrico, fue presentado en París en junio de 2019. Eviation

De acuerdo con la publicación, las baterías de Li-S de Oxis llevan un ánodo de litio metálico, un cátodo de azufre y un electrolito con sulfuro de litio que es intrínsecamente seguro, haciendo que sus celdas tengan muy buen comportamiento en condiciones de rotura o de altas temperaturas.

El resultado es una densidad energética que les lleva a duplicar a las celdas de litio convencionales, y las hace mucho más económicas.

En el artículo, el ejecutivo destaca que Oxis ya ha producido decenas de miles de celdas de litio-azufre para ser probadas por diferentes empresas, principalmente, relacionadas con la aviación. Y, más concretamente, con las escuelas de formación de pilotos.

Pero también menciona otros sectores con un enorme potencial como las Estaciones de Plataforma de Gran Altitud o Pseudo Satélites de Gran Altitud, también conocidos como o HAPS, que se mueven en altitudes de entre 20 y 30 mil metros.

Gracias a estos sistemas de batería y unos paneles solares podrían llegar a contar con una autonomía casi ilimitada, cuando la actual es de un máximo de 26 días.

También cuentan con un enorme potencial los vehículos de despegue vertical, o VTOL.

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