Astrónomos descubren extraño asteroide troyano en Júpiter

Fue el 11 de junio de 2019 cuando un grupo de astrónomos descubrió el asteroide 2019LD2, utilizando el telescopio de 1.0 metros de la Red del Telescopio Global del Observatorio de Las Cumbres (LCOGT) del cerro Tololo, Chile.

Este hallazgo en Júpiter, se sumó al que hizo el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS) de la Universidad de Hawái, que encontró el primer asteroide troyano de ese planeta.

Si bien ATLAS es un programa de la NASA destinado principalmente a detectar cuerpos peligrosos que pudieran acercarse a la Tierra, también ha descubierto más de 40 cometas y otros objetos.

Lo que hace extraordinario al asteroide 2019LD2 es su órbita. La indicación temprana de que se trataba de un asteroide cerca de la órbita de Júpiter ahora se ha confirmado a través de mediciones precisas de muchos observatorios. De hecho, 2019 LD2 es un tipo especial de asteroide llamado troyano Júpiter, y nunca se ha visto ningún objeto de este tipo que arroje polvo y gas como un cometa.

¿Qué son los asteroides troyanos?

Los asteroides troyanos siguen la misma órbita que un planeta, pero permanecen unos 60 grados adelante o atrás respecto de su órbita. La Tierra tiene al menos un asteroide troyano; Neptuno, decenas, y Júpiter, cientos de miles.

Los asteroides troyanos de Júpiter orbitan alrededor del Sol en dos enormes enjambres: uno por delante del planeta (donde se encontró LD2 2019) y otro detrás de él. Los asteroides troyanos han sido capturados en estas órbitas por la fuerte gravedad del planeta.

Cualquier superficie de hielo que pueda vaporizarse para arrojar gas y polvo debería haberlo hecho hace mucho tiempo, dejando a los objetos en órbita silenciosa como asteroides, sin comportarse como cometas.

“Hemos creído durante décadas que los asteroides troyanos deberían tener grandes cantidades de hielo debajo de sus superficies, pero nunca tuvimos ninguna evidencia hasta ahora. ATLAS ha demostrado que las predicciones de su naturaleza helada pueden ser correctas”, dijo Alan Fitzsimmons, uno de los astrónomos de Hawái.

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