La diferencia entre los autos de carreras de la Fórmula Uno y los “regulares de calle” es bastante grande. Los de la F1 se fabrican exclusivamente para la velocidad, sin reparar en esfuerzos ni costos. Esto, en cualquier caso, no ha impedido que Infiniti intente agregar algo del ADN de la F1 a su coupé Q60.
Conocido como Infiniti Project Black S, la primera versión del modelo fue un prototipo que mostró no mucho más que diseño y debutó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2017. La segunda edición tiene una dosis de ingeniería real por detrás. La marca de lujo de Nissan dijo que el automóvil fue desarrollado en conjunto con la escudería Renault Sport F1.
El ejemplar se basa en el modelo Q60 Red Sport 400. Utiliza el mismo V6 de doble turbo de 3.0 litros que el modelo de producción. Infiniti y el equipo Renault modificaron el tren motriz para incorporar un sistema híbrido que, como al igual que en un auto F1, obtiene electricidad de dos fuentes. La primera unidad generadora cinética recolecta energía del frenado, similar a los sistemas de tipo regenerativo en híbridos de producción y automóviles eléctricos. Mientras tanto, los turbocompresores integran la segunda unidad, que utiliza el calor del escape para generar electricidad.
Esa electricidad se almacena en un paquete de baterías de iones de litio de 4.4 kilovatios-hora (kWh) y se puede usar de dos maneras. Puede cargar los turbocompresores para hacer que el motor de gasolina sea más sensible, o bien alimentar un motor eléctrico que funcione con el V6 para girar las ruedas traseras.
El sistema híbrido agrega alrededor de 440 libras (200 kilogramos), de acuerdo con Infiniti, por lo que la marca debió quitar peso, sustituyendo la capota de acero de serie, la tapa del portamaletas, los guardabarros y el techo con piezas de fibra de carbono.
Tener mucha potencia extra también ayuda. El sistema híbrido agrega 163 caballos de fuerza (hp) a la salida del V6, para un total de 563 hp. Infiniti estima que el Proyecto Black S hará cero a 62 mph (100 kph) en menos de cuatro segundos gracias al complemento de una transmisión automática Q60 de siete velocidades.
Además del tren motriz y el ahorro de peso, Infiniti realizó algunas modificaciones en la carrocería para mejorar la eficiencia aerodinámica. Eso incluyó un alerón trasero basado en el utilizado por el equipo Renault F1 en el circuito italiano de Monza. La escudería les dio a los diseñadores acceso a herramientas de modelado digital para afinar todos los cambios, agregó la japonesa.
Infiniti ha aclarado que el Proyect Black S es un «prototipo» y no un conceptual, lo cual indica que podría ser algo más que una mera recreación para la vista de los asistentes a los salones automotores. A través de un comunicado de prensa, añadió que el “hay potencial para una nueva versión» que ofrezca un mayor rendimiento. Por el momento, no está claro si Infiniti realmente llevaría un automóvil como este a la línea de producción.
Cuando la casa nipona se asoció con el equipo Red Bull Racing F1, dio a conocer una versión de alto rendimiento del sedán Q50 llamado Eau Rouge. A pesar de la positiva reacción de los fanáticos, el vehículo nunca entró en producción. En la actualidad, la marca no tiene en su gama rivales para modelos de alto rendimiento de BMW M y Mercedes-AMG.
Lo que sí tiene en mente la división de lujo de Nissan es construir más híbridos. De hecho, planea ofrecer una opción de tren motriz híbrido o totalmente eléctrico en todos sus modelos a partir de 2021.
*Artículo actualizado el 1 de octubre de 2018 con detalles técnicos e imágenes.