El Lexus ROV tiene motor de combustión pero no contamina

Con la excepción de Honda, que prácticamente fabrica todo tipo de aparato con motor en existencia, los vehículos recreacionales todoterreno, o ROVs por sus siglas en inglés, no han despertado el interés de los fabricantes de automóviles. Estos vehículos actualmente son producidos por fabricantes de motocicletas como Yamaha y Kawasaki, y por Polaris, una compañía que comenzó sus actividades hace casi 70 años construyendo motos de nieve.

Existen muchos tipos de estos vehículos, pero a grandes rasgos se pueden dividir entre los ATV, siglas en inglés de All Terrain Vehicle o vehículo todoterreno, usualmente para el uso de una sola personas y a veces con espacio para un pasajero detrás del conductor, y los UTV, siglas en inglés de Utility Terrain Vehicle o vehículo utilitario todoterreno, que son más grandes, potentes y capaces, y cuentan con espacio para dos pasajeros, uno al lado del otro, lo que los ha popularizado con el nombre de side-by-side, o lado a lado.

El auge de este tipo de vehículo en los últimos años ha sido de una magnitud tal que los fabricantes de automóviles ya no pueden seguir ignorandolos. Prueba de ello es el interesante Lexus ROV Concept, un elegante side-by-side que acaba de ser revelado por la marca de lujo de Toyota.

Lexus ve al ROV concept como su «respuesta a la creciente pasión por el aire libre y el espíritu aventurero de los consumidores de lujo» y dice que es parte de su esfuerzo en crear productos que se adapten al estilo de vida de sus clientes. Es fácil imaginar a un ROV remolcado por una LX en un viaje de aventura.

Pero a pesar de los pocos detalles técnicos que Lexus compartió, la importancia del ROV como vehículo conceptual radica en la tecnología que contiene. Este pequeño dos puestos está equipado por un motor de 1.0 litros de inyección directa que en vez de quemar gasolina usa hidrógeno comprimido como fuente de energía. 

Aunque Lexus habla de un “aumento del par torque del motor que proviene de la rápida velocidad de combustión del hidrógeno”, no sabemos cuál es la fuerza ni el torque con que cuenta el ROV, ni siquiera sabemos el número de cilindros en el motor, aunque por el desplazamiento intuimos con confianza que son tres, lo cual se confirma por los tres tubos que salen del colector de escape. Hablando del escape, es importante señalar que los motores de combustión interna que usan hidrógeno como combustible, no producen CO2 ni emisiones contaminantes con carbono.

El diseño del ROV Concept es el de un típico side-by-side pero con algunas claves visuales de Lexus que van más allá del emblema al frente del vehículo y del letrero L E X U S en su retaguardia. Los paneles de la carrocería dejan ver un esfuerzo en diseño sin llegar modificar el aspecto típico de un side-by-side, y cumplen funciones como la de proteger componentes del chasis del vehículo, como en el caso de la cubierta de la suspensión, que está conectada al tanque de combustible de hidrógeno a alta presión protegiéndolo.

El interior del Lexus ROV Concept está equipado con asientos enterizos con arneses de seguridad instalados sobre un sistema de suspensión para amortiguar los golpes de las rutas sin asfalto. La cabina también está decorada con acentos de fibra de carbono y cuenta con un grupo de instrumentos relativamente simple, con un tacómetro analógico y una pantalla para el indicador de velocidad. Lexus dice que el ROV Concept cumple con los mismos estándares de silencio, durabilidad y confiabilidad que los autos de producción regular que vende, a la vez que promete “el emocionante sonido de un motor de combustión interna”.

¿Estará Lexus considerando en serio entrar al mercado de los ROVs? Difícilmente. Pero el hecho de estar mostrando un side-by-side conceptual quizás presagie sorpresas en ese departamento de parte de Toyota.

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