Panel solar superabsorbente purifica el agua contaminada

Un equipo de investigadores de la Universidad de Rochester, en Nueva York, logró purificar agua contaminada —con metales pesados, detergentes y desechos humanos— con un resultado superior a los estándares establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

El académico Chunlei Guo, a cargo del estudio, y sus colegas utilizaron láseres de pulso corto para crear un panel solar de aluminio de una sola cara que contiene surcos microscópicos en forma de tubo y pequeñas protuberancias a nanoescala.

Con este diseño, la lámina de aluminio —de color negro— atrae el agua y luego la purifica cuando la superficie se calienta.

“Creamos una superficie de aluminio que absorbe con gran eficiencia tanto el agua como la luz, lo que nos permite purificar eficientemente el agua sucia utilizando únicamente la energía solar”, destacó Chunlei Guo en un trabajo publicado por Nature Sustainability.

“Cuando colocamos un extremo del panel en el agua contaminada, la lámina impulsa una capa delgada de agua hacia arriba que se evapora con el sol, purificándose”, agregó.

El equipo de investigadores instaló el panel dentro de una caja de vidrio y luego recolectó el agua purificada, separándola de la contaminada mediante una capa de aislamiento.

Gracias a su capacidad de absorción de agua, la lámina de aluminio funciona independiente del ángulo en que se disponga. Por esta razón, puede orientarse siempre hacia el sol.

Asimismo, al contar con canales capilares abiertos, la superficie del dispositivo se puede limpiar y reutilizar fácilmente.

Durante las pruebas, el panel demoró dos horas en obtener cerca de 5 mililitros de agua purificada. Por esta razón, los investigadores planean ampliar el proceso para purificar mayores volúmenes.

También apuntan a mejorar la eficiencia del método, fabricando paneles de doble cara.

En el mediano plazo, este panel solar podría usarse en áreas afectadas por la sequía, donde el agua potable escasea.

Los resultados obtenidos con el panel de aluminio de la Universidad de Rochester superan los estándares de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

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