Científicos confirman la edad precisa del universo

Un equipo internacional de astrofísicos, encabezadas por Neelima Sehgal de la Universidad Stony Brook, utilizó observaciones del Telescopio de Cosmología de Atacama (ACT) de Chile para determinar con exactitud los años que tiene el universo.

Los hallazgos confirmaron mediciones previas de luz antigua extraída de datos satelitales y se tomaron del análisis del fondo cósmico de microondas (CMB): la luz de resplandor del Big Bang.

“En el trabajo dirigido por Stony Brook, estamos restaurando la ‘foto del bebé’ del universo a su condición original, eliminando el desgaste del tiempo y el espacio que distorsionó la imagen”, explica el profesor Sehgal, coautor de los documentos.

“Solo al ver esta foto o imagen del bebé más nítida del universo, podemos entender mejor cómo nació nuestro universo”, puntualizó.

Con esta imagen de la luz del Big Bang se puede comprender de mejor forma el inicio y también proyectar un final del universo y calcular que actualmente tiene 13,800 millones de años.

Luz del Big Bang

La edad del universo también revela qué tan rápido se está expandiendo, un número cuantificado por la constante de Hubble. Las mediciones ACT sugieren una constante de Hubble de 67.6 kilómetros por segundo por megaparsec. Eso significa que un objeto a 1 megaparsec (alrededor de 3.26 millones de años luz) de la Tierra se está alejando de nosotros a 67.6 kilómetros por segundo debido a la expansión del universo.

Este resultado coincide casi exactamente con la estimación previa de 67.4 kilómetros por segundo por megaparsec por el equipo de satélites de Planck, pero es más lenta que los 74 kilómetros por segundo por megaparsec inferidos de las mediciones de galaxias.

“No tenía una preferencia particular por ningún valor específico: iba a ser interesante de una forma u otra”, dice Steve Choi de la Universidad de Cornell, primer autor de otro artículo publicado en arXiv.org. Según comentó, “encontramos una tasa de expansión que está en la estimación del equipo satelital de Planck. Esto nos da más confianza en las mediciones de la luz más antigua del universo”.

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