El ciclo lunar sí afecta el sueño de las personas

Sabemos que las actividades que desarrollamos los seres humanos se ven condicionadas por la luz, ya sea natural o artificial.

Ahora, un estudio pone de manifiesto que nuestra capacidad para dormir se ve directamente condicionada por el ciclo lunar.

La investigación llevada a cabo por la Universidad de Washington, la Universidad de Yale y la Universidad de Quilmes, en Argentina, señala que, en las noches anteriores a luna llena, las personas se acuestan más tarde y duermen durante intervalos más cortos.

Antes de la luna nueva, en tanto, las personas hacen todo lo contrario.

Estas observaciones de las variaciones del sueño fueron constatadas en entornos urbanos y rurales, específicamente en comunidades indígenas en el norte de Argentina y en estudiantes universitarios de Seattle.

This week in Science Advances: investigating the influence that moon cycles appear to have on sleep patterns and why moon cycles may also (temporarily) synchronize with women’s menstrual cycles.

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— Science Advances (@ScienceAdvances) January 27, 2021

De acuerdo con el estudio que fue publicado en Science Advances: “Los participantes de las comunidades mostraron el mismo patrón de oscilaciones del sueño a medida que la luna avanzaba a lo largo de su ciclo de 29.5 días, con cambios en la duración del sueño de entre 20 y más de 90 minutos, y variaciones en la hora de acostarse de entre 30 y 80 minutos”.

Los resultados ayudaron a los autores a confirmar que los patrones de sueño de los humanos estaban condicionados por el ciclo lunar.

“En conjunto, estos resultados sugieren que el sueño humano está sincronizado con las fases lunares, independientemente del origen étnico, sociocultural y del nivel de urbanización”.

La investigación también nos ayuda a comprender hasta qué punto los humanos aún nos vemos condicionados por algunos fenómenos de la naturaleza, pese a que a veces se piense lo contrario.

“Los humanos tendemos a creer que conseguimos controlar de algún modo la naturaleza, y el uso de la luz artificial es un gran ejemplo de ello. Pero resulta que hay algunas fuerzas de la naturaleza de las que no podemos escapar”, agregan los investigadores.

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