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¿Podrán los árboles mecánicos salvarnos del cambio climático?

El calentamiento global es la principal amenaza que enfrenta nuestro planeta. Este grave fenómeno se ha disparado en las últimas décadas debido a las distintas actividades humanas y la emisión de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera.

Los científicos están inquietos y, pese a las advertencias, los seres humanos todavía no dimensionamos la magnitud de este problema.

En este escenario crítico se han propuesto varias soluciones que podrían ayudar a mitigar el incremento de la temperatura del planeta. Quizá una de las más llamativas es la creación de árboles mecánicos que puedan absorber el CO2 del aire.

¿Cómo funcionarán?

En una entrevista con Inverse, Klaus Lackner, profesor de la Universidad Estatal de Arizona (ASU) y pionero en la captura de aire y almacenamiento de carbono, explicó en qué consiste su idea de los árboles mecánicos y cómo podrían capturar el dióxido de carbono.

Universidad Estatal de Arizona

“Son altas columnas verticales de discos recubiertos con una resina química, de un metro y medio de diámetro, separados unos cinco centímetros, como una pila de discos”, indicó el científico.

“Al pasar el aire, las superficies de los discos absorben CO2. Al cabo de unos 20 minutos, los discos están llenos y se hunden en un barril que hay debajo. Enviamos agua y vapor para liberar el CO2 en un entorno cerrado”.

En julio de 2021, Lackner recibió cerca de $2.5 millones de dólares por parte de la ASU para trabajar en sus dispositivos de captura de CO2.

Klaus Lackner. Universidad Estatal de Arizona

La idea del científico es que se construyan tres granjas que podrían llegar a absorber mil toneladas de CO2 en un día. La primera de estas granjas comenzaría a funcionar en abril de este año.

Otro aspecto interesante de la propuesta de Lackner es que sus árboles usarían menos energía que otros proyectos similares de captura de carbono.

El científico también enfatiza que es crucial desarrollar un método eficiente de almacenamiento de dióxido de carbono, de lo contrario, nuestros nietos lucharán contra el carbono que capturamos una vez que se escape.

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