Al volante de la nueva Toyota Tundra 2022: hermosa y potente

La tercera generación de la Toyota Tundra es una nueva oportunidad para el coloso industrial japonés de ganarle terreno a los fabricantes estadounidenses en el lucrativo segmento de las pickups de tamaño grande, que hasta ahora ha resultado ser impenetrable para las marcas de origen foráneo que han probado suerte en él. 

Toyota le encomienda esta ambiciosa misión a una camioneta completamente nueva diseñada en Estados Unidos, con los gustos y las necesidades de la región en mente. Este vehículo está construido sobre un arquitectura completamente nueva, que fue diseñada en conjunto por equipos estadounidenses y japoneses durante dos años, y que también sustenta a la nueva Land Cruiser, que por primera vez en décadas no será exportada a Estados Unidos.

Para probar esta camioneta, me trasladé a la ciudad de San Antonio, Texas, para ver si en el caso de la Toyota Tundra 2022 se cumplirá el adagio que dice que “la tercera será la vencida”.

En la calle

La primera vez que la vi en persona, por pocas horas aislada dentro de un estudio en septiembre, la Toyota Tundra 2022 me impresionó por su tamaño y formas hermosas cuyo lenguaje de diseño, descrito por el fabricante como “músculo técnico”, rompe de manera inequívoca con las tímidas líneas de su predecesora. Pero ahora que la pude ver interactuando con otros vehículos en las calles de San Antonio y las carreteras del sur de Texas, donde 80 por ciento de los vehículos son pickups grandes, pude comprobar que la majestuosidad de la nueva Tundra se mantiene intacta en escenarios reales. Eso en un mercado donde el dicho “mientras más grande mejor” es casi un dogma, es importante para el éxito de una pickup ambiciosa como Tundra.

En el asiento del conductor

Sentado detrás del volante de la Toyota Tundra, lo primero que me llamó la atención fue lo sencillo de la distribución de sus controles. Quizá con la intención de ser diferente, Toyota evitó la tentación de crear una enorme área central en el tablero de instrumentos y controles y en su lugar insertó una pantalla de 14 pulgadas para interactuar con el nuevo sistema audio multimedia.

En el borde interior de este panel, Toyota colocó una franja de indicadores LED del sistema de control climático y bajo este una serie de interruptores de palanca para temperatura, modos de uso, velocidad del ventilador y sincronización de áreas que resultaron algo difíciles de leer y accionar. Bajo las palanquillas hay una línea de botones para otras funciones del sistema climático como reguladores para la temperatura de los asientos y recirculación del aire, entre otros.

Asimismo, en la parte superior de la pantalla hay más palanquillas para las luces de emergencia, mucho más fáciles de accionar porque los íconos que describen sus funciones son más legibles. Estas sirven para controlar las cámaras, la asistencia de remolque, las luces de emergencia y la nivelación de la suspensión neumática. La sencillez del diseño logra una experiencia general menos intimidante.

Sobre el pavimento

También menos intimidante de lo que por lo general representa una megapickup es el manejo de la Tundra 2022, la cual ofrece una maniobrabilidad sorprendentemente ágil para un vehículo de su tamaño. La nueva Tundra cuenta con potencia más que adecuada en ambas versiones de tren motriz y con la opción de poder elegir entre varios modos de manejo que ofrecen una diferencia real, en especial en el modo Sport, el cual “aprieta” la respuesta de la dirección y apura la de la transmisión, y que fue mi opción favorita para manejar por las monótonas carreteras y autopistas de Texas.

Parte de esa facilidad de manejo se debe a la nueva suspensión trasera de enlaces múltiples con muelles helicoidales, pero también conspiran otros elementos menos obvios como una dirección comunicativa, unos asientos cómodos en lo que me fue fácil conseguir la posición más cómoda y conveniente, y nuevamente la sencillez visual de las áreas de interacción con el vehículo.

En este punto es importante destacar el nuevo sistema Audio Multimedia de Toyota, que describimos a detalle previamente y con el que pude interactuar por primera vez. El sistema hace que la experiencia de manejo sea mucho más fácil al dejar el grueso de la interacción a comandos de voz que pueden ser tan coloquiales como el conductor lo desee, y a los que el sistema responde rápido.

Con solo configurar el idioma en español, el sistema actúa de la misma manera asertiva que en inglés; incluso configurado en el idioma de Shakespeare, el sistema responde a algunos comandos en español, los cuales aprende con su sistema de inteligencia artificial central basado en la nube. Este sistema será incorporado a nivel mundial a medida que se presenten nuevos modelos, por lo que será muy interesante probarlo de nuevo en un par de años para ver cuánto ha aprendido.

Tanto el motor V6 de 3.5 litros biturbo i-FORCE, con 389 caballos de fuerza y 479 libras-pie de torque, como el tren motriz híbrido i-FORCE MAX compuesto por el mismo motor y un motor-generador eléctrico —que crea energía adicional que se transfiere a través de la transmisión y es capaz de crear una potencia combinada 437 caballos de fuerza y unas portentosas de 583 lb-ft de torque—, funcionan excepcionalmente bien, pero cuentan con personalidades completamente distintas. 

Mientras que el i-FORCE siempre se sintió adecuado en todas las circunstancias, las camionetas equipadas con el i-FORCE MAX —con la totalidad de su torque disponible en apenas 2,400 revoluciones— comunicaron la urgencia y capacidad de poder hacer más de lo que se les pedía. Ambos motores se benefician del comportamiento discreto y asertivo de la transmisión automática de 10 velocidades.

Toyota estima el consumo de combustible de las Tundra 4×2 equipadas con i-FORCE en 18 millas por galón en un circuito urbano, 23 en autopista y 20 combinados, y en 17, 22 y 19 para las camionetas 4×4. Los estimados para las Tundra con i-FORCE MAX aún no se han compartido.

Fuera del pavimento

Pude probar una Toyota Tundra 2022 SR5 con el paquete TRD Off-Road en una gran variedad de situaciones todoterreno, que incluían subidas empinadas en las que fue necesario usar el sistema de control de deslizamiento para eliminar la negociación con los pedales de la ecuación. 

Para quienes aún no lo conozcan, el control de deslizamiento o crawl control es una especie de control de crucero todoterreno a baja velocidad que frena y acelera según la información adquirida por sensores, que permite al conductor concentrarse en el uso del volante sin preocuparse de qué hacer con los pies. Igualmente descendimos por senderos empinados con el sistema de control de descenso que hace la misma función del crawl control, pero en bajada. En situaciones típicas todoterreno como piedras sueltas, cruce de cuerpos de agua y caminos desnivelados, la Tundra 2022 siempre logró eliminar la incertidumbre y el nerviosismo. 

El veredicto

Con un aspecto inmejorable, potencia inteligente, maestría todoterreno y una cabina amplia y práctica, la nueva Toyota Tundra está lista para enfrentar lo mejor de sus competidoras de una manera en la que ninguna de sus predecesoras jamás pudo hacerlo. Esto no significa que los compradores de pickups en Estados Unidos, México y Canadá —los tres países donde la nueva Tundra será distribuida— migrarán de sus pickups Chevrolet, Ford y Ram con solo darle un vistazo, algo impensable del leal público comprador de este tipo de camionetas. Pero sí significa que quienes lo hagan probablemente no se arrepientan; es así como se gana espacio en mercados tan poco dados al cambio como el de las pickups grandes.

Toyota muestra confianza en la nueva Tundra al mudar la línea de producción de la Tacoma y la SUV Sequoia fuera de su enorme complejo industrial de San Antonio, a fin de dedicarlo exclusivamente a la construcción de la Tundra 2022.

La Toyota Tundra 2022 llegará a los concesionarios de la marca al final de este año y sus precios serán anunciados cerca del inicio de sus ventas.

Recomendaciones del editor