Incautan una patineta eléctrica que triplicaba el límite de velocidad

Las patinetas eléctricas, particulares o de alquiler, se han masificado en muchos países de América Latina y Europa, porque son una alternativa rápida y cuestan menos que los automóviles y motos. Además evitan los atascos de tránsito y permiten dejar los superpoblados servicios de transporte público.

Pero en muchos lugares, estas patinetas eléctricas han producido efectos indeseados. Desde disputas con ciclistas y peatones, porque circulan por las aceras, hasta accidentes producidos por el exceso de velocidad de sus ocupantes.

Este martes, por ejemplo, se reportó un hecho en Oslo, Noruega, que involucró a una patineta eléctrica.

La policía de Oslo incautó un scooter eléctrico de propiedad privada configurado para viajar a 58 kilómetros por hora (36 mph), casi tres veces el límite de velocidad en ese país, informó la agencia AP.

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Sus propietarios enfrentan un juicio, señaló la policía, pero no se dijo qué tipo de castigo podrían enfrentar.

Los scooters eléctricos pueden tener una velocidad máxima máxima de 20 kilómetros por hora (12,4 mph) en Noruega.

En otros países europeos como Francia, Alemania, España y Reino Unido, las autoridades han dispuesto la obligatoriedad del uso del caso y fuerte multas para quienes excedan el límite máximo de velocidad.

Las patinetas eléctricas de alquiler se han transformado en una buena alternativa para los pasajeros que, por motivos de la pandemia del coronavirus, prefieren dejar los autobuses y taxis para evitar los contagios.

El uso creciente de este tipo de vehículos ha despertado el interés de los fabricantes de automóviles de todo el mundo que también están construyendo patinetas eléctricas. Además aplicaciones de transporte, como Lyft, también han sumado los scooters a su oferta para moverse por las ciudades.

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