Chrysler desordena CES 2020 con el conceptual Airflow Vision

Chrysler revive uno de sus nombres más audaces para CES 2020

Airflow Vision se llama el conceptual con el cual Chrysler quiere sorprender en la feria Consumer Electronics Show 2020, que se desarrolla desde este 7 de enero en Las Vegas, que bien podría señalar la dirección que tomará la filial del Grupo FCA en el decenio que comienza.

Sus futuristas líneas exteriores permiten calificarlo como un SUV y rompen todo lazo con Pacifica y Voyager, los dos actuales integrantes de la gama familiar de la firma estadounidense. De partida, el acceso a cada una de sus cuatro plazas es a través de una amplia puerta lateral.

Con los asientos que más parecen los sillones de una sala, el fabricante con sede en Detroit quiso equilibrar la tecnología y una serena comodidad interior.

El vehículo dispone de cuatro pantallas: la primera reemplaza el grupo de instrumentos detrás del volante, mientras que la segunda domina la parte media del tablero al tiempo que muestra el sistema de infoentretenimiento.

De las dos más novedosas, hay una poco más abajo para mostrar información adicional sobre el automóvil y su entorno, y la cuarta ofrece entretenimiento al pasajero delantero.

Si bien se trata de una cantidad tremenda de información, Chrysler explicó que es mucho más fácil de usar de lo que parece, porque los menús están estructurados lógicamente y son personalizables, como en un teléfono inteligente o una tableta.

Los pasajeros traseros también tienen una pantalla. El conductor puede compartir información con ellos deslizando una de las pantallas montadas en el tablero.

La iluminación ambiental, el espacio interior y la tapicería de cuero hacen del Airflow Vision una máquina muy cómoda para viajar. Es aproximadamente del mismo tamaño que una miniván Chrysler Pacifica. Claro que, a diferencia de su hermana mayor, tiene la mitad de los asientos.

Las fotos del habitáculo muestran un diagrama del tren de transmisión, que aparentemente consiste en una gran batería montada debajo del compartimiento de pasajeros y un motor eléctrico sobre cada eje.

Chrysler vendió un modelo llamado Airflow entre 1934 y 1937, que destacó en su época por su diseño sorprendentemente aerodinámico y progresivo. Sin embargo, la demanda no fue de las mejores y sufrió diversos problemas relacionados al proceso productivo.

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