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Chrysler da una señal de vida con el Airflow Concept

Chrysler da una contundente señal de vida con la revelación del Airflow Concept en el marco de la Feria de Electrónicos de Consumo (CES), que se celebra anualmente en Las Vegas y que este 2022 ha visto mermada su muestra debido al fuerte avance de la variante omicrón del coronavirus en Estados Unidos.

Para mostrar el camino hacia su futuro, Chrysler hizo uso de un nombre de su pasado. El Chrysler Airflow, construido entre 1934 y 1937, fue el primer automóvil estadounidense con carrocería enteriza y líneas fluidas cuyo diseño buscaba reducir la resistencia del aire. El primer Airflow no tuvo el éxito comercial que su fabricante deseaba, pero hoy es considerado como un hito fundamental en la evolución del automóvil estadounidense.

Chrysler Airflow (1934).

Ochenta y ocho años más tarde, el Chrysler Airflow Concept es definido por su fabricante como un vehículo completamente eléctrico que “integra tecnología de sistemas de conducción de vanguardia con inteligencia artificial intuitiva y tecnología de vehículo conectado que ofrece un alcance de 350 a 400 millas y funcionalidad de carga rápida”.  Junto con la presentación del Airflow Concept, Chrysler promete lanzar su primer auto eléctrico para 2025 y tener una línea por completo eléctrica para 2028, lo cual no debería ser especialmente difícil para una marca que hoy día cuenta con un portafolio de solo dos modelos. Aun así, la noticia es bien recibida y el concepto impresionante. 

Diseño

El Chrysler Airflow Concept es un vehículo de dos volúmenes de aspecto contemporáneo y muy hermoso, que luce listo para ser producido y cuyas líneas Chrysler dice que fueron inspiradas por la propulsión silenciosa del vehículo y el bajo impacto ambiental que causa su operación. Los diseñadores añadieron interés visual de una manera muy asertiva a través con un techo contrastante en color negro que también cubre los pilares delanteros. El auto también muestra delicados acentos azules que resaltan la fluidez de sus líneas. El resultado es elegante y aerodinámico. 

Chrysler dice que su bajo centro de gravedad dota al Airflow de un excelente manejo, un atributo que los diseñadores buscaron resaltar con una distancia entre ejes larga y una huella ancha que con sus ruedas de 22 pulgadas hacen que el Airflow parezca un toro listo para embestir. La parrilla falsa muestra un contorno iluminado del emblema de Chrysler conectado a los faros led a través de una franja de luz ancha que se extiende a lo ancho del frontal. En la parte trasera se replica el tema de la horizontalidad con un conjunto óptico unitario que recuerda más al Porsche Taycan que a modelos Chrysler del pasado, pero que funciona a la perfección para resaltar la elegancia del modelo.

Cabina

A pesar de que su exterior podría pasar sin ningún problema como el de un auto de producción contemporáneo, la cabina del Chrysler Airflow Concept es definitivamente futurista. Su gran espacio exterior, cortesía de su plataforma eléctrica sin túnel de transmisión y resaltado por su techo de vidrio, fue aprovechada para crear un ambiente calmo en el que la tecnología abundante está al servicio del conductor y sus tres pasajeros. 

Los asientos delanteros y traseros están instalados sobre pedestales para lograr una posición de comando análoga a la de una SUV, mientras que dos consolas centrales flotantes separan las butacas para servir como descansabrazos centrales y ofrecer espacio de almacenamiento adicional al que se encuentra en las puertas. El área de carga ofrece un piso deslizante para facilitar el almacenamiento y descarga de objetos.

Plataforma

El Chrysler Airflow Concept está construido sobre la nueva arquitectura STLA para vehículos eléctricos de Stellantis adaptada para autos medianos y crossovers. El Airflow cuenta con tracción total gracias a dos módulos de accionamiento eléctrico o EDM por sus siglas en inglés, colocado uno en cada eje. Los EDM, que combinan el motor eléctrico, el tren de engranajes y el inversor en un solo paquete, generan 201 caballos de fuerza cada para un generoso total de más de 400 caballos de fuerza. Chrysler dice que la plataforma es capaz de aceptar unidades de potencia aún más grandes y potentes. El fabricante estima la autonomía del Airflow Concept en entre 350 y 400 millas (563 y 643 km), pero no dio ningún detalle sobre la batería del vehículo.

Tecnología

De lo que sí habló Chrysler —y mucho— fue de la tecnología del Airflow Concept, cuyo software puede recibir actualizaciones inalámbricas para mantener su interfaz de usuario y tecnología constantemente actualizadas.

La Cabina Inteligente STLA, o STLA SmartCockpit, es el nombre de un conjunto de soluciones de conectividad sustentado por Brain, que es como se conoce al componente del software de la arquitectura STLA. SmartCockpit cuenta con pantallas individuales para cada ocupante del vehículo ofreciendo entretenimiento, aplicaciones descargables, comercio electrónico, y hasta su propia cámara para videoconferencias en cada pantalla. 

El conductor no está excluido de las soluciones de conectividad gracias a que el Airflow Concept cuenta un paquete de asistencia al conductor con capacidades de manejo autónomo de Nivel 3 llamado STLA AutoDrive, que puede encargarse de manejar el vehículo en circunstancias específicas, como la conducción en autopista o en vías de acceso limitado. La autonomía de Nivel 3 permite al conductor soltar el volante y dejar de ver la vía.

A diferencia del Mercedes-Benz EQXX, que no prevé ningún modelo de producción específico, el Chrysler Airflow Concept es un vehículo de producción disfrazado de concepto, que con toda seguridad será el primer modelo eléctrico prometido para 2025 por la histórica marca estadounidense. Un vehículo que, si todo sale de acuerdo a lo planeado, podría restablecer el nombre de Chrysler entre los principales jugadores del escenario automotriz mundial.

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