Cómo el veneno de una gigantesca tarántula ayuda a aliviar el colon irritable

Aunque a nadie le gustaría tener veneno de tarántula en su cuerpo, científicos australianos han descubierto que en algunos casos podría resultar más útil y beneficioso de lo que se podría suponer.

Los investigadores de la Universidad de Queensland descubrieron que dos péptidos del veneno de una tarántula podrían ser capaces del bloquear el dolor de órganos y ser especialmente efectivo para aliviar el síndrome del intestino irritable.

Los científicos examinaron la efectividad de 28 arácnidos, pero el veneno de la tarántula Goliath Pinkfoot de Venezuela, que tiene de patas de hasta 30 centímetros, es la que arrojó los resultados más prometedores, según se describe en el siguiente video.

“El dolor intestinal es particularmente difícil de tratar y afecta a alrededor del 20 por ciento de la población mundial. Los medicamentos actuales no producen un alivio eficaz del dolor en muchos pacientes, antes de que los efectos secundarios limiten las dosis”, afirmó Richard Lewis, investigador del Instituto de Biociencia Molecular de la Universidad de Queensland.

Dolor crónico

El síndrome del intestino irritable, popularmente conocido como colon irritable, además de otros trastornos gastrointestinales y de la vejiga, provocan un dolor visceral crónico, lo que afecta los órganos internos, advirtieron los investigadores.

Lewis afirmó que el veneno de la tarántula contiene cientos de miniproteínas conocidas como péptidos. Aunque no son completamente selectivas para tratar el dolor, los investigadores están trabajando para encontrar los bloqueadores que sean más eficientes.

El equipo logró aislar dos péptidos del veneno de tarántula que inhibían los canales iónicos más importantes subyacentes al dolor, uno particularmente potente, que fue capaz de detener el dolor visceral crónico asociado a la enfermedad.

“Los (péptidos) altamente selectivos tienen potencial como tratamientos para el dolor, mientras que otros son útiles como nuevas herramientas de investigación para permitirnos comprender los factores subyacentes del dolor en diferentes enfermedades”, puntualizó.

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