Vacunados contra COVID-19 dejan de contagiar, afirma BioNTech

Una caída de 92 por ciento experimentará la positividad de las pruebas PCR de COVID-19, después de que la población haya sido vacunada contra la enfermedad.

Así lo aseguró Ugur Sahin, fundador de BioNTech, la compañía de biotecnología alemana que junto al laboratorio estadounidense Pfizer desarrolló uno de los primeros antídotos.

“La cantidad de personas con prueba de PCR positiva y por lo tanto, (que) son potencialmente contagiosas, disminuirá en un 92 por ciento después de la vacunación”, afirmó Sahin, en entrevista con el diario alemán Bild.

El optimismo de Sahin se fundamenta en los resultados de un estudio aplicado a más de 590,000 personas vacunadas en Israel, uno de los primeros de esta naturaleza realizados en el “mundo real”.

Un estudio en Israel comparó a personas vacunadas entre el 20 de diciembre de 2020 y el 1 de febrero del 2021, con un millón de habitantes que no recibieron ningún antídoto.

Según el análisis, citado por Xataka, el antídoto muestra una eficacia de 98 por ciento para prevenir casos leves, 98.9 para hospitalizaciones, 99.2 para casos graves y 98.9 para muertes.

“Con este conocimiento, ahora también sabemos que podemos contener la pandemia de manera efectiva si se vacuna a suficientes personas”, afirmó el biotecnólogo.

Vacunación anual

Vacuna de Pfizer y BioNTech contra el COVID-19
Shutterstock

En la entrevista con Bild, el ejecutivo también deslizó la posibilidad de que sea necesario mantener un protocolo de renovación periódica de la vacuna, lo que ayudaría a mantener controlada la propagación del virus SARS-CoV-2.

“Si queremos que el virus se propague con más dificultad en el futuro y queremos reducir las infecciones, la vacunación debe renovarse con más frecuencia, quizás cada año o año y medio”, afirmó.

Con relación a las variantes, aseguró que la vacuna de Pfizer/BioNTech protege contra la mayoría, como la británica B1.1.7., aunque admitió que podría ser necesaria una tercera dosis si surgen otras cepas más complejas.

“Si surgen variantes críticas, una estrategia simple podría ser administrar una tercera dosis de la vacuna actual. Una vacuna de refuerzo de este tipo podría producir una protección inmunológica tan fuerte que incluso las variantes ya no superan”, puntualizó.

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