COVID-19: ir a un restaurante puede ser más riesgoso que viajar en bus

Es difícil comer, beber y conversar en un restaurante utilizando una mascarilla. Tan complejo como conservar la distancia social con una persona querida.

Y eso queda demostrado en el último estudio presentado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que explica que los restaurantes son una de las mayores fuentes de propagación del COVID-19.

Incluso asegura que comer fuera de casa puede conllevar más  riesgo de contraer la enfermedad que viajar en transporte público o cortarse el cabello en un salón, informó Live Science.

Para realizar el estudio, los investigadores analizaron información de 314 adultos a los que se les hizo la prueba de COVID-19 en uno de los 11 centros de atención médica de Estados Unidos.

Aproximadamente, la mitad de los participantes habían resultado positivos.

Pixabay

Cuando se les preguntó sobre las actividades que realizaron durante los 14 días anteriores, los investigadores encontraron que aquellos que dieron positivo por COVID-19 tenían más del doble de probabilidades de haber estado en lugares donde se sirvieron alimentos y bebidas, en comparación con aquellos que resultaron negativos.

Y cuando los científicos excluyeron a las personas que tenían un contacto conocido con COVID-19, hallaron que aquellos que dieron positivo tenían casi tres veces más probabilidades de reportar haber cenado en un restaurante y casi cuatro veces más probabilidades de reportar haber ido a un bar o un café, que aquellos que dieron negativo.

Ninguna otra actividad de la encuesta se relacionó con un mayor riesgo de COVID-19.

“Las mascarillas no se pueden usar de manera efectiva mientras se come y se bebe, mientras que las compras y muchas otras actividades en interiores no excluyen el uso de cubrebocas”, destaca el informe.

Sin embargo, los investigadores reconocen que no tomaron en cuenta una serie de factores, incluido si los participantes cenaron o no en el interior de un local o al aire libre, o cómo obtuvieron sus bebidas aquellos que informaron haber visitado bares y cafeterías.

Los autores también admitieron que su grupo de muestra puede no ser representativo de todo el país, y que los participantes que ya conocían sus diagnósticos pueden haber respondido ciertas preguntas de manera diferente.

Recomendaciones del editor