El COVID-19 suma un nuevo problema: el alcohol gel

Durante los últimos meses, varios países han reportado un aumento en las tasas de gastroenteritis viral, y los expertos sugieren que el uso de alcohol gel o desinfectante para manos podría estar relacionado.

Un nuevo estudio publicado por autoridades sanitarias del estado australiano de Victoria informa que los brotes de gastroenteritis en las guarderías se han multiplicado por cuatro en los primeros meses de 2021, si se compara con la media de cinco años.

Países como Nueva Zelanda y Taiwán también han informado de picos de brotes de norovirus en los últimos meses.

La gastroenteritis suele ser causada por el norovirus. Se sabe que este virus se contagia al tocarse la boca luego de estar en contacto con una superficie o persona contaminada.

“El norovirus provoca vómitos y diarrea”, explica Cathy Moir, presidenta del Consejo de Información sobre Seguridad Alimentaria de Australia.

“Los casos se producen durante todo el año, pero alcanzan su punto álgido durante el invierno, posiblemente porque es cuando tendemos a estar en contacto más estrecho en interiores, lo que permite que el virus se propague con facilidad”.

Si bien no está claro por qué han incrementado los brotes de norovirus, algunos expertos sugieren que el aumento en el uso de desinfectantes puede tener un papel relevante.

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A medida que la pandemia de COVID-19 se fue agravando, más personas empezaron a usar desinfectantes de manos. Algunas estimaciones indican que la demanda del producto se multiplicó por 16 durante los primeros meses de la crisis.

“Aunque el desinfectante de manos es cómodo, no funciona tan bien contra el norovirus como el lavado de manos a fondo”, señala el estudio.

Así, los científicos sospechan que los desinfectantes de manos a base de alcohol pueden no ser tan eficaces como el lavado de manos con agua y jabón para eliminar el norovirus. De hecho, consideran que no eliminan los contaminantes de las manos sucias.

“Como en toda desinfección, limpiar primero es esencial”, señalan los autores.

“No se puede sumergir algo en una solución mágica y hacerlo estéril. Hay que limpiar y luego esterilizar. El gastro es uno de esos ejemplos en los que el desinfectante no actúa rápidamente y tarda en penetrar, por lo que es importante lavarse las manos”.

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