Acusan a Facebook de copiar tecnología patentada para guantes hápticos

Los guantes hápticos para el metaverso, que hace muy poco presentó Meta, son motivo de controversia. Una compañía llamada HaptX asegura que lo que hay detrás de estos dispositivos es exactamente igual a las patentes que ellos tienen en su poder. En otras palabras, que Facebook les habría copiado la tecnología.

El comunicado de HaptX es bastante explícito y no deja en buen pie a Meta. “Los componentes principales de este prototipo, que incluyen el laminado de retroalimentación a base de silicona y la arquitectura de control neumática, parecen ser idénticos a la tecnología patentada por HaptX”, dice Jake Rubin, fundador y CEO de HaptX.

Rubin también dice que hasta ahora no han sido contactados por Meta, pero esperan que lo hagan y así llegar a “un acuerdo justo” que tome en cuenta las preocupaciones de HaptX por el uso de la tecnología y que “les permita utilizar nuestras innovadoras ideas en sus productos futuros”.

El comunicado además recalca que HaptX ya ha trabajado con otras compañías de realidad virtual en el pasado y que siempre han creído que “la cooperación es la clave para desarrollar nuestra industria”.

“Con el tiempo, hemos recibido la visita de ingenieros, investigadores y ejecutivos de Meta, a quienes les mostramos nuestra tecnología háptica”, dice Rubin, como para no dejar lugar a dudas del espíritu de su comunicado.

Desde Meta no han emitido ningún comentario sobre el tema hasta el momento de redactar este artículo. Sin embargo, vale recordar que la compañía aseguró que los guantes hápticos han estado en desarrollo desde hace siete años y que ellos creen que todavía faltan algunos avances importantes en términos tecnológicos para que estos se conviertan en una realidad.

Debido a la complejidad de la situación, este tema resurgirá con el tiempo, ya sea porque ambas compañías llegaron a un acuerdo o porque un juez y una corte terminen de mediadores. Y eso último no sería nada extraño si en efecto hay registros de patentes involucradas.

Recomendaciones del editor