La teleserie por el hackeo del teléfono de Jeff Bezos recién comienza y en un nuevo capítulo este miércoles 21 de enero, la Organización de Naciones Unidas (ONU), entró en la investigación y pidió claridad después de presentar un informe donde culpa a la empresa israelí NSO Group de estar detrás del malware que infectó a través de WhatsApp el celular del fundador de Amazon.
Para hacer un poco de memoria de quienes son estos personajes, hay que remontarse hasta mayo de 2018, cuando este grupo dedicado a la creación de software de intrusión y vigilancia y que fue fundada en 2010 por Niv Carmi, Omri Lavie y Shalev Hulio, empezaron la distribución de Pegasus, programa capaz de a través de virus informáticos, entrar en los teléfonos de disidentes, opositores a gobiernos locales y demás, para por intermedio de un archivo enviado por redes de mensajería, ingresar a dispositivos.
La ONU liberó la hipótesis de que fue NSO y Pegasus los que muy seguramente están detrás del hackeo a Jeff Bezos unos seis meses después de que el gobierno saudí obtuviera el spyware por primera vez y tras el envío de un mensaje del príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman.
A través de un comunicado, la compañía israelí salió al paso de los rumores lanzados por las Naciones Unidas.
«NSO está conmocionado y horrorizado por la historia que se ha publicado con respecto a la presunta piratería del teléfono del Sr. Jeff Bezos. Si esta historia es cierta, entonces merece una investigación completa por parte de todos los organismos que brindan dichos servicios para asegurar que sus sistemas no hayan sido utilizados en este abuso. Tal como dijimos cuando estas historias aparecieron por primera vez hace meses, podemos decir inequívocamente que nuestra tecnología no se utilizó en este caso.
Como la primera empresa cibernética en llevar a cabo este tipo de políticas, nos complace colaborar con la ONU, el Sr. Bezos o cualquier otro organismo para tratar de comprender completamente estos problemas y establecer pautas y capacidades para garantizar la protección de los derechos humanos en la venta y uso de equipos de vigilancia», fue parte de lo que se puede leer.
Los expertos de la ONU, Agnes Callamard y Davie Kaye, quienes escribieron el informe, dijeron que la violación del teléfono de Bezos era parte de «un patrón de vigilancia selectiva de opositores percibidos y de mayor importancia estratégica para las autoridades sauditas».
«La información que hemos recibido sugiere la posible participación del príncipe heredero en la vigilancia del Sr. Bezos, en un esfuerzo por influir, si no en silencio, en los informes del Washington Post (propiedad de Bezos) sobre Arabia Saudita», sostuvieron los funcionarios de Naciones Unidas, en un tono que emparenta este robo de información con el asesinato del periodista saudita y excorresponsal del Post Jamal Khashoggi.