Tecnologías prometedoras que perdieron la batalla durante esta década

Buenas ideas tecnológicas que fracasaron en la década que acaba

Facebook buscó hacerse de un espacio en el mundo de los smartphones, mientras que Google intentó “comerse” una rebanada del pastel de las redes sociales. ¿Resultado? Ambos proyectos acabaron en sonados fracasos que hicieron pasar página rápidamente a sus protagonistas. Eso y más nos dejaron los 2010. A continuación, un recuento de la tecnología prometedora que perdió la batalla en la década que termina.

2010

Microsoft Kin

Celular Microsoft Kin

En un contexto en el que se empezaba a perfilar cada vez más lo que se conoce ahora como un smartphone, en mayo de 2010 se lanzó Microsoft Kin, el cual estaba especialmente dirigido a usuarios de redes sociales y mensajería instantánea. Lo sorprendente es que, seis semanas después, la compañía decidió descontinuarlo, debido a que no alcanzó las ventas que se habían previsto, aunque trascendió que otra de las razones importantes era que Microsoft quería todo a favor del próximo Windows Phone.

Google Wave

Ya se sabe lo que pasa con productos que quieren abarcar muchas cosas, y Google Wave es un claro ejemplo de ello: buscó combinar servicios como correo electrónico, wiki, mensajería instantánea y redes sociales, además de estar dirigido a un sector marcadamente profesional. No tuvo el impacto que se esperaba y, en agosto de 2010, se anunció que este proyecto llegaba a su fin. ¿Quién podía hacer frente a Facebook?

2011

Google Buzz

Logo de la red social Google Buzz

A diferencia de Wave, Google Buzz estaba dirigido a las personas comunes y corrientes. En otras palabras, se veía como un intento para competir contra la plataforma de Mark Zuckerberg, Facebook, aunque tuvo un arranque complicado y problemas de privacidad, sobre todo por sus constantes publicaciones automáticas. Luego de haber sido presentada en febrero de 2010 para ampliar las funcionalidades de Gmail, Google anunció su cierre en octubre de 2011. Google+ tenía unos meses “al aire”, por lo que no valía la pena dividir esfuerzos.

2012

iTunes Ping

Logo de la red social iTunes Ping

En la década que termina, hubo un intento fuerte de las grandes compañías por “comerse” parte del pastel de las redes sociales, y Apple no podía faltar con iTunes Ping, plataforma web que buscaba crear un enlace entre los usuarios y los artistas, pero los primeros no se sintieron atraídos por la nueva propuesta, sobre todo porque no tenía compatibilidad con Facebook. El 30 de septiembre de 2012, la plataforma cerró oficialmente sus puertas.

2013

Google Nexus Q

reproductor de contenido en streaming Nexus Q

Antes de aventurarse en el Chromecast, Google lanzó un reproductor de contenido en streaming, el Nexus Q, el cual presentó en 2012. Las críticas en torno a este producto iban en dos sentidos: era muy caro –alrededor de $300 dólares– y su compatibilidad se limitaba a los servicios de la compañía, es decir, tenía como gran ausente a Netflix, además de que no contaba con opción de almacenamiento interno. Se dejó de vender en enero de 2013.

Google Reader

Hoy en día, los algoritmos recomiendan el contenido que creen relevante para cada persona… Los agregadores de noticias, hace unos años, dejaban ver la información de distintos sitios y páginas en orden cronológico, en un solo lugar. Google Reader era uno de ellos, y la compañía californiana decidió cerrarlo en 2013 porque había un decremento en su uso. Más de uno se manifestó en contra de esta decisión, aunque no se pudo cambiar.

2014

First

tres modelos del celular htc first

La promesa de convertir el celular en un gran dispositivo para redes sociales no se cumplió, por lo menos para el teléfono de Facebook, First, que se lanzó en 2013 con un precio de $99 dólares. Simplemente, el sistema operativo modificado con el cual se le dotó, resultó un desastre, además de que realizar una simple llamada telefónica era francamente complicado. En 2014, la compañía decidió abandonar el proyecto.

2015

Google Glass

mujer usando los google glass

Desde 2015, estas gafas que parecían sacadas de una película de ciencia ficción ya no se venden más para los usuarios, no así para ciertos sectores empresariales. Su precio tampoco era el más accesible de todos: $1,500 dólares. Poco después de lanzarse, comenzaron algunas campañas para prohibirlas en determinados espacios, sobre todo porque no se sabía cuándo estaban grabando y cuando no.

Amazon Fire Phone

Parecía que Amazon tenía todo de cara para triunfar en el mundo de los teléfonos inteligentes, sin embargo, el Fire Phone no logró convencer desde el principio, ya que se trataba de un teléfono demasiado caro –$650 dólares– para lo que ofrecía: su concepto de fondo era ser un medio de compra para su tienda digital. En 2015, un año después de ponerse a la venta y de tener varias estrategias de precio para impulsarlo, el smartphone se descontinuó.

Secret

Algo iba a salir mal (¡seguro!) cuando la base de una aplicación consistía contar secretos, mensajes o confesiones sin que los usuarios tuvieran la necesidad de revelar su identidad. En 2014, Secret era todo un éxito, sin embargo, no dejaba de llamar la atención cómo los jóvenes la estaban usando para acosar y hacer publicaciones hirientes; en abril de 2015, en lugar de una reestructuración, se anunció su cierre definitivo.

2016

Galaxy Note 7

Mano sosteniendo un Galaxy Note 7

La noticia corrió como pólvora: los Galaxy Note 7 se estaban incendiando por problemas con su batería, por lo que Samsung tuvo que retirarlos del mercado en septiembre de 2016, solo dos semanas después de haberlos puesto a la venta a nivel internacional. La compañía surcoreana, actuó rápidamente y también trató de borrar de la historia de la serie Note a este problemático phablet.

Vine

La década que termina vio nacer, en 2013, y morir, en 2016, a Vine, una app que dejaba hacer videos en loop de seis segundos y que catapultó a varios viners a nivel internacional. A pesar de que encontró una comunidad muy amplia de usuarios, no pudo hacer frente a la creciente popularidad de Instagram y Snapchat.

Kinect

Kinect sobre consola Xbox

La gran promesa era que los gamers iban a interactuar con videojuegos sin la necesidad de usar controles, ya que Kinect –que se conectaba a Xbox 360 y Xbox One– reconocía tus gestos y comandos de voz. Sin embargo, no gozó de la popularidad que se esperaba, no al menos con el que era su público natural. Así, desde 2016, Microsoft empezó a descontinuarlo para sus distintos sistemas.

2017

Wii U

consola Nintendo Wii U

Si Wii U no hubiera resultado ser un fracaso para Nintendo, tal vez ahora no se tendría a la Switch, la exitosa consola de videojuegos lanzada en 2017, tanto por su concepto híbrido como por su catálogo de juegos. La sucesora de la Wii parecía que no estaba bien fabricada, desde su interior hasta su exterior, especialmente con respecto a su mando con pantalla táctil. Como fuese, no logró su cometido: competir con las PlayStation 4 y Xbox One.

Google Tango

En 2014, Google hizo el intento por impulsar una base para la realidad aumentada en los celulares, pero se encontró con poco apoyo de los principales fabricantes de celulares y desarrolladores, por lo que, tres años después, decidió cerrar su iniciativa Tango para impulsar ARCore, su kit de desarrollo –con alcances más amplios– que permite construir apps de realidad aumentada.

2018

Path

Path prometía ser algo así como el anti-Facebook, ya que en lugar de que los usuarios le hablaran al mundo, su intención era que tuvieran una comunicación más directa con sus amigos más cercanos. Eso sí, fue multada por la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos por almacenar datos de menores de edad. En 2018, la entonces dueña de la plataforma, una compañía surcoreana, decidió cerrarla.

2019

iPhone sobre una mesa con distintas apps
Photo by dhe haivan on Unsplash

El año que está a punto de concluir vio cerrar o desaparecer diversas plataformas de todo tipo, desde Google Plus hasta iTunes. Para conocer más al respecto, aquí esta nota: “Aplicaciones y servicios digitales que desaparecieron en 2019”.

Recomendaciones del editor