Con esta tecnología podrás meterte en la cabeza de un robot

Una nueva tecnología de telepresencia permitiría a los seres humanos llevar a cabo trabajos peligrosos y a distancia.

Los investigadores del Laboratorio de Informática y Inteligencia Artificial del Instituto de Tecnología de Massachussets (CSAIL) han ideado una manera inteligente de combinar dos de las tecnologías emergentes más interesantes: la realidad virtual (VR) y la robótica, creando un nuevo sistema inteligente de control de telepresencia.

Utilizando uno de los robots Baxter de Rethink Robotics, un dispositivo VR y, seguramente, también cel clásico Mobile Suit Gundam Wing, estos investigadores crearon un inteligente sistema de “sensor display” montado en la cabeza que coloca a los operadores humanos en la cabeza del robot que están controlando.

“Un montón de trabajos son difíciles de hacer a distancia, en particular en la industria manufacturera”, subraya a Digital Trends Jeffrey Lipton, uno de los investigadores que trabajaron en el proyecto.

“Un sistema como éste podría algún día permitir a los humanos supervisar a los robots desde la distancia. Esto permitiría a los empleados trabajar desde casa, e incluso podría permitir trabajos manufactureros a personas con limitaciones físicas, [como aquellas] que no pueden levantar objetos pesados ​​o voluminosos. Muchos trabajos industriales son también terribles para la salud humana – imaginar el mantenimiento del interior de un avión o el trabajo en una plataforma de petróleo-. Pueden ser peligrosos e incómodos, pero necesitan una mente humana para entender, tomar decisiones y hacer movimientos. Creemos que este modelo de teleoperación podría permitirnos mantener a los seres humanos a salvo de estos sitios, aprovechando al mismo tiempo las capacidades mentales humanas”, añade.

El sistema inteligente del MIT integra al usuario en una sala de control de realidad virtual con múltiples pantallas de sensores, lo que permite al usuario ver todo lo que el robot está viendo en un momento dado.

Para ejecutar tareas, el humano emplea entonces gestos – recogidos a través de unos controles manuales – que son reflejados por el robot. Los controles accesibles por el usuario humano aparecen virtualmente, en lugar de ser controles físicos. Esto permite cambiar dependiendo de lo que el robot tiene que llevar a cabo en un momento dado.

“Esperamos extender este trabajo a muchos robots diferentes y escalar los ensayos a otras tareas”, continuó Lipton, describiendo futuras investigaciones que los científicos de CSAIL esperan llevar a cabo.

Para más información sobre el proyecto Baxter, puedes consultar un documento de investigación publicado a principios de este año, titulado “Homunculus de Baxter: Espacios de realidad virtual para la teleoperación en la fabricación“.

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