La NASA se declara inocente por cambios en el horóscopo

“¿Escuchaste recientemente que la NASA cambió los signos del zodiaco? No, definitivamente no… Aquí en la NASA, estudiamos astronomía, no astrología. No cambiamos ningún signo del zodiaco; solo hicimos los cálculos”.

Así reaccionó la agencia aeronáutica y espacial de Estados Unidos a través de su cuenta en la red social Tumblr a los rumores sobre una presunta intervención en la carta astral.

El organismo partió aclarando que la astronomía es el estudio científico de todo en el espacio más allá de la Tierra. “Los astrónomos y otros científicos saben que las estrellas ubicadas a muchos años luz de distancia no tienen ningún efecto en las actividades ordinarias de los humanos en la Tierra”, afirmó.

En cambio, la astrología es “otra cosa”, no una ciencia, sostuvo. “Es la creencia de que las posiciones de las estrellas y los planetas pueden influir en la vida de los humanos”, contrastó.

Para aprovechar el debate, la NASA abordó algunas de las constelaciones y por qué son vinculadas al horóscopo.

“Imagina una línea recta dibujada desde la Tierra a través del Sol que se proyecta por el espacio. Luego, imagina a la Tierra siguiendo su órbita alrededor del sol. Esta línea imaginaria rotaría, apuntando a diferentes estrellas a lo largo de un año. Se dice que todas las estrellas que se encuentran cerca del disco plano imaginario barrido por esta línea imaginaria están en el zodíaco”, explicó.

La NASA se declara inocente por cambios en el horóscopo
Mira Cosic/Pixabay

Una constelación es un grupo de estrellas que se unen imaginariamente punto a punto como si se tratara de rompecabezas. “Si unes los puntos, es decir, las estrellas, y usas mucho tu imaginación, la imagen se vería como un objeto, animal o persona”, añadió.

En el caso de Orión, es un grupo de estrellas que los griegos creían que parecía un cazador gigante con una espada atada a su cinturón. Aparte de hacer un patrón en el cielo de la Tierra, estas estrellas pueden no tener ninguna relación, advirtió.

La NASA postuló que “incluso la estrella más cercana está casi inimaginablemente lejos. Debido a que están muy lejos, las formas y posiciones de las constelaciones en el cielo de la Tierra cambian muy, muy lentamente. Durante una vida humana, apenas lo hacen”.

Hace alrededor de 3,000 años, los babilonios dividieron el zodíaco en 12 partes iguales, como si se tratara de una pizza. Escogieron 12 constelaciones, una para cada una de las 12 “rebanadas”.

“Entonces, a medida que la Tierra orbita alrededor del Sol, este parecería pasar a través de cada una de las 12 partes del zodíaco. Como los babilonios ya tenían un calendario de 12 meses (basado en las fases de la Luna), a cada mes le correspondía una porción del zodiaco”, relató.

La NASA aseguró que incluso los propios babilonios observaron 13 constelaciones y determinaron dejar fuera a Ofiuco: “Incluso entonces, algunos de los 12 elegidos no encajaban perfectamente en su porción asignada del pastel y pasaron a la siguiente”.

“Cuando los babilonios inventaron los 12 signos del zodíaco, un cumpleaños entre el 23 de julio y el 22 de agosto significaba nacer bajo la constelación de Leo. Ahora, 3.000 años después, el cielo ha cambiado porque el eje de la Tierra no apunta en la misma dirección”, afirmó la agencia espacial.

La NASA recalcó que las constelaciones son de diferentes tamaños y formas, por lo que el Sol pasa diferentes períodos de tiempo alineado con cada una. Por ejemplo, la línea desde la Tierra a través del Sol apunta a Virgo durante 45 días, pero solo siete a Escorpio.

“Para hacer una combinación ordenada con su calendario de 12 meses, los babilonios ignoraron el hecho de que el Sol realmente se mueve a través de 13 constelaciones y no 12. Luego, asignaron a cada una de esas 12 constelaciones la misma cantidad de tiempo”, detalló.

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