Un equipo internacional de astrónomos ha elaborado un catálogo con los 45 exoplanetas más prometedores para albergar vida, una selección afinada a partir de más de 6.000 mundos descubiertos fuera del Sistema Solar. El trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, combina datos del satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea y del archivo de exoplanetas de la NASA para identificar planetas rocosos situados en la llamada zona habitable, donde podría existir agua líquida en superficie.
Entre los candidatos aparecen viejos conocidos como Proxima Centauri b, algunos de los compactos miembros del sistema TRAPPIST‑1 y la super‑Tierra LHS 1140 b, que observaciones recientes del telescopio espacial James Webb señalan como posible mundo oceánico con atmósfera densa rica en nitrógeno. El catálogo incluye también objetivos menos mediáticos, como TOI‑715 b, y reserva un subconjunto de 24 planetas que cumplen criterios aún más estrictos en una versión tridimensional de la zona habitable, que tiene en cuenta órbitas excéntricas y variaciones en la radiación recibida.
Las autoras del estudio explican que el objetivo no es proclamar estos mundos como “seguramente habitados”, sino ofrecer una hoja de ruta para priorizar observaciones con telescopios actuales y futuros. A medida que se analicen sus atmósferas en busca de biosignaturas —combinaciones de gases difíciles de explicar solo por procesos geológicos—, será posible acotar estadísticamente cuán frecuente podría ser la vida en nuestra galaxia.
El trabajo se apoya en décadas de búsqueda de señales de inteligencia extraterrestre y en la revolución en la detección de exoplanetas, que ha pasado de los primeros hallazgos en los años noventa a miles de descubrimientos confirmados gracias a misiones como Kepler, TESS y el propio Gaia. Ahora, con instrumentos capaces de descomponer la luz de las atmósferas de planetas del tamaño de la Tierra, la cuestión ya no es solo cuántos mundos potencialmente habitables existen, sino cuáles estudiar primero.
Si tras años de observaciones detalladas ninguno de estos 45 candidatos muestra indicios de vida, los científicos podrán replantearse algunos supuestos sobre la habitabilidad. Si, por el contrario, se detectan biosignaturas en varios de ellos, este listado pasará a la historia como el mapa que señaló los primeros lugares donde la humanidad encontró pruebas sólidas de que no está sola en el universo.