Blue Origin, la compañía aeroespacial de Jeff Bezos, ha anunciado el desarrollo de una innovadora misión destinada a defender nuestro planeta de posibles impactos de asteroides. El proyecto, denominado «NEO Hunter«, representa un avance significativo en tecnologías de defensa planetaria y se presenta como una solución integral a la amenaza de objetos cercanos a la Tierra.
La misión trabaja en colaboración directa con el Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA y Caltech, instituciones líderes en investigación aeroespacial. NEO Hunter propone múltiples técnicas de deflexión de asteroides, incluyendo métodos innovadores que van más allá de los prototipos tradicionales.
El concepto operativo de NEO Hunter se divide en dos fases estratégicas. Inicialmente, la misión desplegaría un conjunto de nanosatélites que se acoplarían con el asteroide objetivo, recopilando datos exhaustivos sobre su composición, densidad y masa. Esta información es crucial para determinar la estrategia de deflexión más efectiva.
Una de las técnicas contempladas es la utilización de haces de iones —corrientes concentradas de partículas cargadas— que ejercerían presión en el objeto, alterando gradualmente su trayectoria orbital. Este enfoque requiere tiempo pero ofrece control preciso.
Si el asteroide resulta demasiado masivo o resistente para el método de deflexión iónica, NEO Hunter entra en su segunda fase: el impacto cinético robusto. Este enfoque toma inspiración del exitoso experimento de la NASA con DART, que en septiembre de 2022 impactó deliberadamente el asteroide Dimorphos, modificando su órbita de manera verificable.
La misión incluiría su propio «Slamcam», un satélite de documentación diseñado para registrar el impacto y confirmar su efectividad científica.
Blue Origin utiliza como plataforma fundamental su sistema Blue Ring, una plataforma espacial versátil que proporciona servicios integrales incluyendo alojamiento de cargas, transporte, reabastecimiento de combustible y retransmisión de datos. El sistema puede transportar cargas de hasta 3,000 kilogramos y sirve como parada estratégica para misiones lunares e interplanetarias.
Blue Ring completó su primera misión de prueba exitosamente en enero de 2025 a bordo del cohete New Glenn. El despliegue operativo de esta plataforma está programado para primavera de este año, marcando un hito crucial en las capacidades de defensa planetaria de la humanidad y posicionando a Blue Origin como actor central en la protección de la Tierra.