Actividad inusual en uno de los imanes más fuertes del cosmos

Un grupo de científicos de Australia ha detectado actividad inusual en uno de los imanes más fuertes del cosmos.

Astrónomos del Centro de Excelencia para el Descubrimiento de Ondas Gravitacionales (OzGrav) y de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CISRO) aseguran que un raro tipo de estrella de neutrones está enviando extraños pulsos de radio, que nunca antes se habían visto desde un magnetar como este.

Los magnetares son una rara variedad de estrellas de neutrones en rotación con algunos de los campos magnéticos más potentes observados en el espacio. Hasta el momento se han detectado solo 30 de estos objetos alrededor de nuestra galaxia, la Vía Láctea.

En marzo de 2020, los científicos descubrieron un nuevo magnetar llamado Swift J1818.0-1607. Sin embargo, a diferencia de otros magnetares radiofónicos, los pulsos de radio de J1818 (nombre abreviado) eran muy diferentes a los que suelen percibir los astrónomos.

Si bien la mayoría de los pulsos de radio emitidos poseen un brillo constante en un amplio rango de frecuencias, los pulsos de J1818 eran mucho más brillantes en las frecuencias bajas que en las altas.

Gracias a un radiotelescopio, los científicos observaron el nuevo magnetar ocho veces hasta octubre de 2020 .

Durante la investigación, el J1818 siguió con su extraño comportamiento y en junio comenzó a parpadear repentinamente entre un estallido brillante y uno débil.

“Este comportamiento extraño no se había visto nunca antes en ningún otro magnetar de radio”, explica Marcus Lower, autor principal del estudio.

“Parece haber sido sólo un fenómeno de corta duración, ya que para nuestra siguiente observación se había asentado permanentemente en este nuevo estado similar al de un magnetar”.

Una de las explicaciones de esta anormalidad es que J1818 podría estar fuera de su alineación correcta.

“A partir de nuestras observaciones, descubrimos que el eje magnético de J1818 no está alineado con su eje de rotación”, agrega Lower.

El estudio fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society (MNRAS).

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