El cohete New Glenn, de Blue Origin, vivió este domingo uno de sus momentos más difíciles desde su debut: durante su tercera misión —denominada NG-3—, el vehículo depositó un satélite en una órbita completamente distinta a la planificada, lo que representa un duro golpe para la compañía fundada por Jeff Bezos.
El despegue ocurrió a las 7:25 de la mañana, hora del este, desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. La nave trasladaba el satélite BlueBird 7, perteneciente a la empresa AST SpaceMobile, que forma parte de una constelación de satélites diseñados para ofrecer conectividad directa a teléfonos inteligentes. Sin embargo, aproximadamente una hora después de la separación planificada de la carga útil, Blue Origin admitió que el satélite había quedado en una órbita «fuera de lo nominal».
AST SpaceMobile confirmó que, si bien el satélite logró separarse del cohete y encenderse con éxito, «la altitud es demasiado baja para sostener operaciones con la tecnología de propulsión a bordo», por lo que será desorbitalizado. El plan original contemplaba que el satélite alcanzara una altitud aproximada de 460 kilómetros sobre la Tierra, pero los datos de rastreo de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos mostraron la etapa superior del cohete a apenas 154 kilómetros de altitud.
En medio del tropiezo, hubo un capítulo destacado: el propulsor de primera etapa del New Glenn —bautizado con el nombre «Never Tell Me The Odds» y el mismo que fue utilizado en el lanzamiento de las sondas ESCAPADE hacia Marte en noviembre de 2025— logró aterrizar exitosamente en la plataforma oceánica denominada Jacklyn, aproximadamente nueve minutos después del despegue. Fue la primera vez que un propulsor del New Glenn fue reutilizado con éxito, un hito importante dado que el cohete es aproximadamente cinco veces más grande que el New Shepard.
Pese a este logro parcial, el incidente opaca los planes de expansión comercial de Blue Origin. La compañía aspiraba a aumentar la cadencia de lanzamientos del New Glenn para competir directamente con SpaceX y su Falcon 9. El calendario del cohete incluye, próximamente, el lanzamiento del primer lote de satélites del proyecto Amazon Leo. Todavía no queda claro de qué manera afectará este problema a la hoja de ruta de la empresa ni cuál fue la causa raíz del fallo en la etapa superior. En cuanto a la pérdida económica, AST SpaceMobile indicó que el costo del satélite quedará cubierto por su póliza de seguros.