Los concept cars más emblemáticos de todos los tiempos

Normalmente, los autos suelen estar limitados por regulaciones, tendencias del mercado y todas las restricciones del segmento en el que compiten. Los vehículos conceptuales permiten a los diseñadores eludir estas limitaciones y construir todo aquello que realmente les gustaría ver en la carretera. Y, de igual manera que en la mayoría de los desfiles de alta costura, los concept cars a menudo son creaciones un tanto alocadas que nos dan una idea de lo que habita la mente de un diseñador.

De un tiempo hasta ahora, los fabricantes de automóviles se han vuelto perezosos en este terreno y últimamente los autos conceptuales a menudo son bastante más próximos a algún modelo de producción que ya viene en camino, aunque –eso sí– equipado con cámaras en lugar de espejos, ruedas grandes y manillas insertadas en la puerta. Es una lástima, pero por fortuna algunas marcas aún saben qué hilos mover para hipnotizarnos mientras caminamos por los pasillos de las ferias de automóviles más grandes del mundo.

Volvo Venus Bilo (1933)

Volvo Venus

El Buick Y-Job de 1938 es comúnmente conocido como el primer automóvil conceptual de la industria automotriz, aunque esto inexacto: este mérito es para el Volvo Venus Bilo que fue construido en 1933 para probar la reacción del público a un aspecto más aerodinámico. Fuero los nuevos elementos de diseño como un chasis de ancho completo, faros integrados en los guardabarros delanteros y una rejilla curva lo que le ayudaron a destacarse de cualquier otro auto en las carreteras suecas en ese momento. El Venus Bilo nunca alcanzó la producción, pero influyó en el PV36 Carioca lanzado en 1935.

No lo encontrarás en el museo oficial de la compañía ya que de alguna manera terminó en manos del propietario de un depósito de chatarra en Dinamarca que lo convirtió en una camioneta y lo usó como vehículo de trabajo. La mayoría de los historiadores coinciden en que fue destruido antes de finales de la década de 1950.

BMW Turbo (1972)

BMW Turbo

La ciudad natal de BMW, Munich, Alemania, fue sede de los Juegos Olímpicos de 1972, una ocasión ideal para promover la floreciente línea de cupés y sedanes deportivos de la casa. El Turbo fue construido específicamente para llamar la atención durante los juegos de verano.

Aunque se asemejaba a un Ferrari, este elegante BMW coupé compartió bastantes componentes con el 2002 de la compañía. Se montó en un chasis 2002 modificado para usar un motor montado en el medio y recibió una evolución de los cuatro cilindros del 2002. El rendimiento fue lo suficientemente impresionante como para preocupar a los italianos, pero BMW nunca aprobó el Turbo en su producción y terminó sus días como un mero prototipo. El M1 de 1978, por su parte, dio un giro diferente a la idea de un superdeportivo BMW mientras canalizaba muchas de las señales de diseño del Turbo.

Chevrolet AeroVette (1976)

Chevrolet

Es probable que hayas escuchado que el Chevrolet Corvette de octava generación tiene un motor central: sería la primera vez que Chevrolet pone un V8 detrás de los pasajeros en un automóvil de producción pero la compañía experimentó con este diseño en numerosas ocasiones.

El Corvette 4-Rotor de 1973 fue un cupé experimental impulsado por un motor Wankel de doble rotación y montaje medio. Los ingenieros de Chevrolet tuvieron los mismos problemas con la tecnología rotativa que muchas otras compañías: el motor quemaba una cantidad asombrosa de combustible y no era exactamente fiable. El automóvil fue equipado con un motor V8 y pasó a llamarse AeroVette en 1976 y casi se aprobó su producción, pero la idea de un Corvette de motor central se abandonó por completo antes de fines de la década de 1980, aunque resurgió en 1986.

Volvo Tundra (1979)

Volvo Tundra

Antes de que Volvo se embarcara en un renacimiento del diseño de sus autos, la marca era conocida por construir automóviles seguros, fiables y sólidos, con un diseño que podemos describir como no arriesgado. El fabricante intentó cambiar esta imagen en 1979 al solicitar a la firma italiana de diseño Bertone que diseñara un auto familiar dirigido a un público objetivo más amplio. Los bocetos se transformaron en el concepto Tundra, un sedán de dos puertas con una parte trasera tipo fastback. Volvo decidió no continuar con el proyecto pero Tundra inspiró el Citroën BX presentado en 1982.

Subaru F-624 Estremo (1987)

Subaru F 624

El sedán familiar del año 2000 cobró vida a través del concepto Subaru F-624 Estremo. Bajo este diseño exterior se ocultaba una transmisión continua variable (CVT), un sistema de tracción en las cuatro ruedas con división de par delantera / trasera, dirección en las cuatro ruedas y una cámara de visión trasera. El largo y ancho compartimento delantero albergaba un motor de seis cilindros con turbocompresor doble. El F-624 Estremo no fue más allá de la etapa de concepto pero muchas de sus características tecnológicas llegaron a la gama de Subaru durante la década de 1990.

Chrysler Atlantic (1995)

Chrysler Atlantic

El Chrysler Atlantic pilló a todos por sorpresa cuando se filtró en 1995; en ese momento, Chrysler estaba produciendo sedanes basados ​​en la plataforma LH con un diseño de cabina delantera, por lo que nadie pudo sospechar del desarrollo del Atlantic. Este auto tomó la forma de un elegante cupé de inspiración retro que rindió homenaje al Bugatti Atlantique; utilizaba un motor V8 de 360 ​​caballos de fuerza pero nunca pasó de la etapa conceptual, lo que no evitó que se convirtiera en el auto de referencia de Chrysler durante algunos años durante la década de 1990.

Bentley Hunaudières (1999)

Concepto Bentley

Cuando el Grupo Volkswagen adquirió Bentley en 1998, los ejecutivos de ambas compañías dejaron en claro que preparan grandes cambios para la marca británica. El concepto de Hunaudières ilustra una de las direcciones que pudo tomar la empresa: fue un cupé llamativo y de baja potencia impulsado por un motor de 8.0 litros y 16 cilindros que ofrecía 623 caballos de potencia.

Los Hunaudières nunca fueron más allá de los salones porque fue considerado como un diseño demasiado extremo. Su exterior inspiró al Continental GT de primera generación y la idea de un superdeportivo con motor W16 regresó al Grupo Volkswagen cuando Bugatti presentó el Veyron, uno de los autos más rápidos del mundo.

Lincoln Continental (2002)

Lincoln Continental

Lincoln anticipó lo que podría haber sido un retorno espectacular con el Concepto Continental 2002. Con defensas largas y planas, un chasis alto y puertas traseras suicidas, capturó la esencia del Continental de los años 60 y le dio un toque moderno. Desde el punto de vista del diseño no tenía nada que envidiar a los sospechosos habituales en Alemania en el segmento de los sedán de lujo. El Continental Concept nunca alcanzó la producción y RM Auctions lo vendió en 2002.

Lincoln introdujo otro concepto de Continental en marzo de 2015 y esta vez si terminó en un modelo de producción retornó el modelo al mercado después de un largo paréntesis.

Volkswagen Golf GTI W12-650 (2007)

Volkswagen Golf GTI W12-650, uno de los concept cars más emblemáticos

El Volkswagen GTI ha tenido tracción delantera y motor delantero desde su nacimiento. El GTI W12-650 se desvió de esa fórmula adoptando un motor W12 de 650 hp montado en el espacio que normalmente ocupan los asientos traseros. Era más bajo, más ligero y mucho más ancho que el GTI estándar original. Hubo aquellos que creyeron que sería el comienzo de un modelo de producción (tal vez un costoso auto de edición limitada) pero no despegó. Con frecuencia se puede ver exhibido en el Museo Zeithaus de Volkswagen.

Toyota Kikai (2015)

Toyota Kikai, uno de los concept cars más emblemáticos

El Toyota Kikai vio la luz en el Salón del Automóvil de Tokio 2015. Es un auto que no entra dentro de ningún segmento: se encuentra en algún punto entre los hot rods, los buggies areneros y los más extremos autos conceptuales, y ese es un sitio extraño e inesperado. Sin embargo, de alguna manera funciona. Toyota presentó el diseño como una manera de alentar a los automovilistas a familiarizarse con la complejidad mecánica de un auto. Esto explica el gran énfasis del Kikai en exhibir partes del tren motriz que normalmente permanecen ocultas. Su energía proviene de un sistema híbrido eléctrico y de gasolina y en su interior caben tres pasajeros.

Honda Urban EV (2017)

Honda Urban EV, uno de los concept cars más emblemáticos

El Urban EV de Honda es uno de los conceptos más recientes de esta lista. El auto, presentado en la edición 2017 del Salón del Automóvil de Fráncfort, es un vehículo eléctrico compacto hecho para la ciudad con un diseño retro. Generó un modelo de producción llamado E en 2019, aunque la compañía no tiene planes de venderlo en Estados Unidos. Es una lástima; a mucha gente sin duda le hubiera gustado tener en sus manos un auto eléctrico algo deportivo con un diseño adorable y mucha tecnología útil en su interior.

Lamborghini Terzo Millennio (2017)

Lamborghini Terzo Millennio, uno de los concept cars más emblemáticos

Uno esperaría que la combinación de Lamborghini y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) produjera un increíble superauto, y eso es justamente lo que es el Lamborghini Terzo Millennio. Su agresivo diseño, como de ciencia ficción, es apenas la punta del iceberg. El Terzo Millennio (“tercer milenio” en italiano) está impulsado por cuatro motores eléctricos que obtienen su energía de supercapacitores que almacenan y distribuyen electricidad más rápidamente que una batería convencional. La carrocería está fabricada de un tipo especial de fibra de carbono que almacena electricidad y se cura a sí misma si detecta que una pequeña grieta se comienza a formar.

Genesis Essentia (2018)

Genesis Essentia, uno de los concept cars más emblemáticos

El Genesis Essentia es un coupé conceptual totalmente eléctrico que demuestra que esta nueva marca de lujo es capaz de crear autos muy atractivos. No se parece a nada que Genesis fabrique actualmente, y eso es a propósito. Y su increíble diseño no es solo superficial; la firma sudcoreana hizo el Essentia con fibra de carbono para mantener el peso al mínimo. Múltiples motores eléctricos obtienen su energía de una batería de ion de litio para impulsar este bólido de cero a 60 millas por hora (96.5 kph) en tres segundos. Es posible que entre en producción; Genesis ha insinuado que pronto lo veremos en el segmento de los coupés.

Volkswagen ID Buggy (2019)

VW ID Buggy, uno de los concept cars más emblemáticos
Ingo Barenschee/Volkswagen

Volkswagen revivió al emblemático buggie de playa Meyers Manx como un vehículo eléctrico al presentar el ID Buggy en el Salón del Automóvil de Ginebra 2019. Mitad retro y mitad futurista, este auto muestra el lado divertido de la campaña de electrificación de Volkswagen y la flexibilidad de la tecnología eléctrica que está desarrollando para los automóviles de producción. Al echar un vistazo hacia el camino por encima de sus pequeños guardabarros no queda duda alguna de que este conceptual fue creado pensando en la diversión.

Aunque no es probable que Volkswagen fabrique el ID Buggy por su cuenta, sí podría llevar este diseño a producción a través de una sociedad. Nosotros cruzamos los dedos y esperamos que el modelo de producción, si llega a existir, no se aleje demasiado del concepto.

Hyundai Prophecy (2020)

Hyundai Prophecy, uno de los concept cars más emblemáticos

¿Puedes creer que es un Hyundai? Este curvilíneo y bajo fastback iba a debutar en el Salón del Automóvil de Ginebra 2020, pero finalmente fue presentado en línea luego de que el evento se cancelara. Ya que es eléctrico y autónomo, no tiene volante, aunque incluye un par de palancas que dan en control al que va en el asiento del conductor, por si es necesario. Aunque esta tecnología no entrará a producción, Hyundai ha insinuado que pronto veremos otras partes de este concepto en las salas de exhibición, incluyendo su silueta y su tren motriz eléctrico.

*Actualizado por Aron Covaliu el 26 de junio de 2020

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