Sistema Autopilot de Tesla, cuestionado por partida doble

El sistema de asistencia a la conducción de Tesla, llamado Autopilot, ha sido objeto de permanentes controversias, partiendo por su nombre (traducido como “Piloto automático”), que sugiere atributos de los que carece o no han sido homologados por las autoridades pertinentes.

Este martes 14 de julio, el propietario de un Tesla que usaba dicha función colisionó con un vehículo policial detenido, cuyo responsable atendía un accidente de tráfico cerca de la ciudad de Benson, informó el Departamento de Seguridad Pública de Arizona.

El siniestro se registró en la carretera interestatal 10, cuando el coche del hombre de 23 años se incrustó bajo la zona posterior del carro policial, un Ford Interceptor, el SUV basado en el Explorer destinado a las fuerzas del orden. El impacto provocó que este último vehículo golpeara, a su vez, a una ambulancia.

Sistema Autopilot de Tesla, cuestionado por partida doble
Departamento de Seguridad Pública de Arizona

Las autoridades estatales agregaron que el conductor del Tesla fue trasladado a un centro asistencial con lesiones leves y se encuentra bajo investigación para determinar si se encontraba bajo la influencia de sustancias prohibidas, aseguró Digital Trends.

Pero los inconvenientes de Tesla no se limitan a Estados Unidos, pues un tribunal de Múnich, Alemania, censuró al fabricante de vehículos eléctricos por “declaraciones publicitarias engañosas” relacionadas con las capacidades del sistema Autopilot.

El fallo, que es susceptible de apelación, responde a una denuncia del Centro de Protección contra la Competencia Desleal, un organismo patrocinado por la industria encargado de combatir prácticas anticompetitivas, detalló Reuters.

En su resolución, el juez local coincidió con el reclamo de la institución y prohibió a la firma estadounidense incluir “pleno potencial para la conducción autónoma” y “Autopilot incluido” en las piezas publicitarias para el mercado alemán.

Para el tribunal, dichas afirmaciones no solo constituyen “prácticas comerciales engañosas”, sino que pueden llevar a engaño a los consumidores, que podrían “tener la impresión de que el automóvil puede conducirse sin intervención humana y sugerir que dicho sistema ha sido homologado”.

Recomendaciones del editor