Skip to main content
  1. Home
  2. Espacio
  3. Features
  4. Features

La roca espacial Kamoʻoalewa podría ser un fragmento de la Luna

Add as a preferred source on Google

Durante miles de millones de años, las rocas espaciales han perforado cráteres en la superficie de la Luna, los cuales esparcen residuos. Pero ahora, al parecer, los astrónomos han podido ver por primera vez los escombros de uno de esos antiguos choques espaciales.

Según se informó en Communications Earth & Environment de la revista Nature este mes, el misterioso objeto que pudieron ver los investigadores, conocido como Kamoʻoalewa, parece ser un fragmento perdido de la Luna.

Roca espacial
Imagen utilizada con permiso del titular de los derechos de autor

Kamoʻoalewa, que fue descubierto en 2016, es uno de los cinco cuasisatélites conocidos de la Tierra. Estas son rocas que orbitan alrededor del Sol, pero se adhieren bastante a nuestro planeta en el proceso.

En general, se sabe poco sobre el entorno de rocas espaciales de la Tierra, ya que estos objetos son muy pequeños y débiles. Por ejemplo, Kamoʻoalewa, también llamado 2016 HO3, tiene aproximadamente el tamaño de una rueda de la fortuna y se aleja entre 40 y 100 veces más de la Tierra que de la Luna, ya que su órbita alrededor del Sol entra y sale de la Tierra. Eso ha dejado a los astrónomos preguntándose sobre la naturaleza de estos cuerpos.

“Un objeto en una órbita cuasisatélite es interesante porque es muy difícil entrar en este tipo de órbita; no es el tipo de órbita en la que un objeto del cinturón de asteroides podría quedar atrapado fácilmente”, dijo Richard Binzel, científico planetario de MIT que no participó en el nuevo estudio.

Binzel también dice que tener una órbita casi idéntica a la de la Tierra levanta inmediatamente sospechas de que un objeto como Kamoʻoalewa se haya originado en el sistema Tierra-Luna.

Para observar a Kamo’oalewa en longitudes de onda visibles e infrarrojas cercanas y evaluar su afinidad con otros grupos de objetos cercanos a la Tierra, los investigadores utilizaron el Gran Telescopio Binocular (LBT) y el Telescopio Lowell Discovery (LDT), ubicados en Safford y Happy Jack, Arizona, respectivamente.

La luz en esas longitudes de onda contiene pistas importantes sobre los minerales en los cuerpos rocosos, algo que ayuda a distinguir objetos como la Luna, los asteroides y los planetas terrestres.

En la observación, Kamoʻoalewa reflejó más luz solar en longitudes de onda más largas o más rojas. Los investigadores encontraron que ese patrón de luz, o espectro, no se parecía a ningún asteroide cercano a la Tierra conocido, pero sí lucía como granos de roca de silicato provenientes de la Luna traídos a nuestro planeta por los astronautas del Apolo 14.

Kamoʻoalewa (2016 HO3 en la imagen), tiene una órbita (línea blanca) que es casi idéntica a la de la Tierra (línea azul). Esto hace que el objeto se mueva alrededor de la Tierra mientras gira alrededor del Sol. Imagen utilizada con permiso del titular de los derechos de autor

“Para mí, la hipótesis principal es que se trata de un fragmento expulsado de la Luna, luego de un evento de cráteres”, dijo Richard Binzel.

Martin Connors, científico planetario de la Universidad de Athabasca en Canadá, quien estuvo involucrado en el descubrimiento de los primeros cuasisatélites conocidos de la Tierra pero no participó en la nueva investigación, también sospecha que Kamoʻoalewa es un fragmento viejo de la Luna. Sin embargo, aún tiene algunas dudas: “Esta es una evidencia bien fundada, pero eso no significa que sea correcta”, dijo el científico.

Si bien se trata de un hallazgo interesante, se necesitan observaciones más detalladas para confirmar que Kamoʻoalewa está hecho de material lunar.

Según Daniel Scheeres, científico planetario de la Universidad de Colorado Boulder que no participó en el trabajo, para corroborar esta hipótesis habría que “ir a visitarlo o encontrarse con este pequeño cuasisatélite y hacer muchas observaciones de cerca. Lo mejor sería obtener una muestra”.

Por fortuna, eso es justamente lo que pretende hacer la agencia espacial de China, que ha anunciado planes de enviar una sonda a Kamoʻoalewa para recoger un poco de roca y traerla de regreso a la Tierra a finales de esta década.

Karina Tapia
Redes sociales (Facebook, Instagram, TikTok), videojuegos y las últimas tendencias del internet y la industria tecnológica…
SpaceX quemó 260 satélites Starlink en solo seis meses
Nature, Night, Outdoors

SpaceX confirmó ante el regulador estadounidense que hizo reingresar de forma deliberada a la atmósfera 260 satélites Starlink entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, provocando que se desintegraran por completo. El dato figura en un informe semestral entregado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), en el que la compañía detalla el estado de su creciente red de banda ancha satelital.

Un recambio constante de la constelación

Read more
¿Qué es exactamente un crioacoplador y por qué importa para llegar a Marte?
Architecture, Building, Factory

Llevar una nave a Marte o más allá requiere una enorme cantidad de combustible, la mayor parte del cual debe ser transportada desde la Tierra, lo que aumenta el coste y peso total de la nave. La NASA ha estado trabajando en un enfoque diferente, uno que podría ser más eficiente y eficaz.

Quiere repostar una nave espacial en órbita antes de partir para la misión. Lo que resulta aún más interesante es que la agencia espacial acaba de terminar de probar un componente que podría hacerlo posible: un crioacoplador.

Read more
NASA descubre dos planetas ‘algodón de azúcar’ en un mismo sistema estelar
Planetas algodón

La misión TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA ha sumado un descubrimiento extraordinario a su ya impresionante historial: la identificación de dos planetas del tamaño de Júpiter con una densidad tan baja que los científicos los comparan con el algodón de azúcar. Estos mundos, bautizados como TOI-791 b y TOI-791 c, orbitan una estrella similar al Sol ubicada a unos 1.113 años luz de la Tierra, en la constelación de Volans.

Lo que hace verdaderamente singular a este hallazgo —liderado por George Dransfield, de la Universidad de Oxford— no es solo la naturaleza esponjosa de cada planeta por separado, sino el hecho de que ambos coexistan en el mismo sistema. TOI-791 b tiene un tamaño prácticamente idéntico al de Júpiter, pero acumula apenas el 3% de su masa. TOI-791 c es ligeramente más grande y concentra el 5,9% de la masa de Júpiter. Esta combinación de gran volumen y masa mínima los convierte en los planetas más esponjosos jamás registrados para su tamaño.

Read more