Científicos aseguran haber creado el primer cristal de tiempo

Un equipo de investigadores que trabaja en conjunto con el programa de computación cuántica de Google asegura haber logrado un avance científico increíble: crear el primer cristal de tiempo de la historia.

Antes que nada, vale la pena una pequeña introducción de conceptos. Los cristales de tiempo son algo así como un nuevo estado de la materia, que desafía el principio de conservación de energía.

La definición de un cristal implica que, en su estructura, los átomos se organizan mediante un patrón homogéneo que se repite en el espacio que ocupa. Ahora bien, un cristal de tiempo tiene una estructura cuya forma también se repite pero no en el espacio, sino en el tiempo; por eso el nombre con el que han sido bautizados.

Un cristal de tiempo puede modificar su estado y su forma a lo largo del tiempo, mas no consume energía, a diferencia del resto de los cuerpos existentes.

Y aquel material tan extraño al parecer sí sería posible de crear, a juzgar por un trabajo previo que publicó un grupo de científicos de Stanford y Princeton, y que fue rescatado por Quanta Magazine.

Sin embargo, todo esto aún tiene que pasar por más fases de estudio antes de poderse comprobar; principalmente, debe ser revisado por otros científicos que idealmente puedan replicar el experimento con resultados similares. Solo entonces, se podrá decir a ciencia cierta que sí, los cristales de tiempo existen más allá del campo teórico.

Lo anterior no ha evitado que otros científicos hagan teorías respecto a las aplicaciones que podrían tener estos cristales de tiempo. Para empezar, se cree que con este material sería posible realizar mediciones de espacio y tiempo mucho más precisas que las que se consiguen con las herramientas más habituales.

Y por otra parte, también podrían implicar un gran avance en términos de computación cuántica y sus ventajas respecto a la computación más tradicional.

Si el trabajo sobre cristales de tiempo es finalmente verificado por otros expertos, bien podría hablarse de uno de los avances científicos más importantes de la época moderna.

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