Te explicamos cómo hacer café frío en casa fácilmente

En muchos países comienza la temporada de calor, y tal vez busques una alternativa a ese café ardiente que te estuvo acompañando durante los días más frescos. Afortunadamente no necesitas ir a una cafetería para disfrutar de un delicioso café frío; esa bebida conocida en inglés como cold brew es en realidad muy fácil de preparar. Aquí te explicamos cómo hacer café frío en casa.

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¿Por qué a veces el café sabe mal?

Aunque es bastante fácil prepararlo, puesto que básicamente sólo necesitas agua y granos de café, ¿qué hace que a veces el sabor del café sea malo? Aparte de la variedad de café que utilices – lo que marca una gran diferencia-, el mal sabor podría deberse a una serie de factores. Entre otras cosas, puede ser que el producto final esté demasiado fuerte, muy aguado, usaste café de mala calidad, o dejaste la cafetera calentando demasiado tiempo. Es por eso que, generalmente, el café de oficina es el peor de todos: la cafetera se queda encendida durante horas, el café tiene sabor a quemado, y si llegas al final, te quedas con algo que es tan sabroso como el lodo.

La clave para una gran taza de café es la química. Tu café contiene distintos ácidos y es por eso que el mal café tiende a tener un sabor amargo y ácido. Entonces, ¿cuál es la clave para hacer una excelente taza de café que sepa incluso mejor que aquella que compraste -y por la que pagaste tanto- en tu cafetería favorita? La respuesta es el café preparado en frío.


Conocido en inglés como cold brew coffee, el café preparado en frío tiene un sabor mucho más agradable, porque los sabores dulces se extraen de los ácidos que tienen buen sabor, dejando de lado los ácidos amargos. Sin embargo, cuando algunas personas piensan en un café preparado con este método, piensan en un proceso largo y tedioso o en cafeteras especiales. Pero, no tienes que invertir tus ahorros en equipos costosos por el simple placer de un buen café. Puedes preparar fácilmente café en frío en casa, y luego mezclarlo con leche, azúcar, crema, o lo que mejor te parezca para obtener un resultado perfecto.

Aunque lo prepares con este método “en frío” no estamos hablando de producir solamente café helado para esos días de verano, sino que puedes servirlo caliente o frío. Además, puedes almacenarlo por más de una semana sin que pierda su sabor, y prepararlo solo te llevará unos 10 minutos de tu tiempo si sabes cómo hacerlo. Aquí te explicamos paso a paso cómo hacer café frío mejor y más barato que en la cafetería.

Lo que necesitas:

  • Café en grano, o recientemente molido
  • Agua fría
  • Colador o cernidor fino
  • Tela de algodón
  • Jarra de cristal

Cómo preparar café frío «cold brew»

  1. Empieza por moler o triturar los granos de café. No los muelas muy finos, deberían quedar algo granulados, más o menos con la consistencia de la sal kosher. No es buena idea usar café molido (como el que usarías en tu máquina de café), pues la esencia se extraerá en exceso, lo que dará lugar a una infusión amarga.
  2. Mezcla el café y el agua. Vierte cuatro tazas de agua en la jarra y agrega el café. Si quieres una preparación regular, agrega 1/2 taza de café molido, lo que produce una proporción de 1: 8 de café a agua. Para obtener una infusión más fuerte, agrega hasta 1 taza de café molido. Esta es una preferencia personal, pero tanto Blue Bottle como Kicking Horse Coffee sugieren una proporción de 1: 4.
  3. Mezcla el café y agua con una cuchara o espátula para ayudar a comenzar la preparación.
  4. Refrigera la mezcla de 12 a 15 horas para que procese. Puedes prepararla en la tarde, ponerla en el refrigerador, y ya estará lista la mañana siguiente.
  5. Filtra la mezcla de café y agua con un colador fino, cubierto con una tela de algodón o cheesecloth para remover todas las partículas. ¡Y eso es todo! Ya tienes un delicioso café preparado en frío.
  6. Recuerda que este es café concentrado, así que no deberías beberlo tal como está. Para servirlo, agregar agua o leche para diluirlo. Una vez más, esto es una preferencia personal, pero es mejor comenzar por lo bajo, con una proporción de 1 a 1, y continuar desde allí. En nuestra prueba, agregamos un grano de vainilla a la mezcla, 1,5 tazas de leche y 1/2 taza de azúcar, y quedó delicioso. Puedes servirlo caliente, o frío sobre cubos de hielo.
  7. Puedes guardar esta mezcla de café frío con leche en un recipiente sellado en el refrigerador, por no más de dos o tres días. Toma en cuenta que cuando agregas leche, agua u otros ingredientes, esto acorta la vida útil de la mezcla, por lo que la deberías consumir más pronto. Pero si dejas el café fría concentrado sin añadirle nada, puedes almacenarla durante aproximadamente una semana, o incluso un poco más, antes de que se degrade su calidad.

Consejos y advertencias

  • Usa agua filtrada para obtener mejores resultados. También puedes usar agua embotellada regular, pero el agua filtrada es tu mejor opción.
  • Aunque te sientas tentado de sacar la mezcla del refrigerador antes de que termine el proceso, espera al menos 12 horas, o un poco más. Te aseguramos que la espera vale la pena.
  • Puedes añadirle una gran variedad de ingredientes para que tu experiencia sea aún mejor. Experimenta con leche condensada, evaporada, canela, vainilla, dulce de leche, crema, azúcar morena, miel, chocolate, leche de coco, de almendras… ¡las posibilidades son tantas! 
  • Como dijimos, este es café concentrado, por lo que el café preparado en frío tiende a ser más fuerte que el café caliente tradicional. Así que siempre diluye tu taza con agua o leche, si no quieres terminar con más energía -y nervios- de los que quisieras tener después de disfrutar de un buen café.

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