MIT crea dispositivo sin contacto que monitorea las posturas al dormir

Monitorear las posturas que ocupan las personas al dormir es importante en muchos tratamientos médicos. Para evitar las úlceras en pacientes recién operados, reducir los episodios de apnea del sueño, rastrear la progresión de la enfermedad de Parkinson e incluso para alertar, a quienes padecen epilepsia, que están durmiendo en posiciones potencialmente fatales.

Actualmente no existen procedimientos sencillos para realizar este seguimiento a las posturas del sueño. La mayoría son invasivos y afectan la privacidad de las personas y su comodidad a la hora de dormir.

Este viernes 11 de septiembre un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) dio a conocer “el primer sistema basado en radiofrecuencia (RF) que proporciona un monitoreo preciso de la postura del sueño durante la noche en el hogar del usuario”, como explican los científicos en su estudio.

Se trata de un monitor de pared al que el equipo denominó BodyCompass y funciona analizando las señales de radio que rebotan en los objetos de una habitación, informó Engadget.

Bruce Mars/Unsplash

El dispositivo se enfoca en las ondas de radio que rebotan en el pecho y el vientre de la persona, las partes del cuerpo que se mueven al respirar.

Luego analiza esas señales a través de un algoritmo de aprendizaje automático personalizado para inferir la postura de sueño del sujeto.

El equipo entrenó la red neuronal de su creación y probó su precisión al recopilar datos de 200 noches de sueño de 26 pacientes.

Los investigadores dijeron que después de entrenar el dispositivo con los datos de una semana, este predijo la postura corporal correcta de los sujetos el 94 por ciento de las veces.

Afirmaron que en el futuro, BodyCompass podría combinarse con otros dispositivos, como los colchones inteligentes, para incitar a las personas a cambiar de posición.

“BodyCompass es fácilmente transportable y se puede aplicar a nuevos hogares y usuarios con un mínimo esfuerzo”, destacan los expertos del MIT.

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