Así se ve la erupción del volcán Cumbre Vieja desde el espacio

El volcán Cumbre Vieja, en la isla de La Palma, España, hizo erupción el domingo 19 de septiembre. Ese día, los habitantes de la zona tuvieron que evacuar debido al río de lava que surgió del estallido y que ha consumido centenares de viviendas.

Tras la erupción, el Instituto Geológico y Minero de España publicó un video filmado por un dron que mostraba la destrucción causada por la lava. Ahora, un registro desde el espacio muestra cómo se ve la zona desde fuera de la Tierra.

Thomas Pesquet, astronauta de la Agencia Espacial Europea, compartió una imagen en su cuenta de Twitter que muestra cómo luce la devastación desde la Estación Espacial Internacional (EEI).

El volcán de #LaPalma en erupción. El resplandor anaranjado de la lava, en contraste con la negrura del océano Atlántico, resulta aún más impresionante. El brillo de la lava parece demasiado cercano al resplandor de las luces de la ciudad. #MissionAlpha pic.twitter.com/ztEPr1ypqM

— Thomas Pesquet (@Thom_astro) September 22, 2021

“El resplandor anaranjado del océano Atlántico es aún más impresionante”, escribió Pesquet en un tuit.

Los satélites también han registrado el humo y la lava proveniente del Cumbre Vieja. Nuevas imágenes de alta resolución tomadas por un satélite de la compañía de observación Maxar Technologies muestran el géiser de la lava del volcán.

Científicos de todo el mundo monitorean de cerca la erupción en curso, la primera de Cumbre Vieja desde 1971. Ellos anticipan los efectos que el resto del planeta podría sentir debido a las grandes columnas de humo y ceniza que arroja el macizo y que se extienden por la atmósfera terrestre.

Según el Servicio de Vigilancia Atmosférica Copérnico (CAMS) de la Unión Europea, el humo rico en dióxido de azufre llegará al noroeste de Marruecos, Argelia y el resto de la región mediterránea.

Mark Parringron, científico principal del CAMS, señaló que los efectos del dióxido de azufre sobre el clima y los niveles de contaminación del aire serán probablemente insignificantes.

“La mayor parte del dióxido de azufre emitido se encuentra a mucha más altura en la atmósfera, especialmente a medida que uno se aleja de la fuente”, señaló Parrington. “Es posible que solo sea visible como una ligera neblina en el cielo”.

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