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La suma exorbitante en dinero para deshacerse de la Estación Espacial

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Estación Espacial Internacional en 2021
Así se ve la Estación Espacial Internacional dos décadas después de su entrada en operaciones. NASA / Roscosmos / Digital Trends Español

Fue en 1998, exactamente un 20 de noviembre, cuando la Estación Espacial Internacional comenzó su periplo en el universo, y ahora un cuarto de siglo después, está lista para su jubilación, destrucción mediante.

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Y para este proceso de desmantelamiento, será necesario desmembrarla en pedacitos para que se destruya en la Tierra sin peligros para sus habitantes. Para eso, la NASA deberá desembolsar una suma exorbitante de 1,000 millones de dólares.

Para eso, contratará un servicio de vehículos rusos Progress que, una vez acoplados a la estación, encienden periódicamente sus motores para contrarrestar el constante hundimiento de la ISS.

Esto es más barato y más seguro que subirla aún más en la órbita espacial, ya que podría mezclarse con otros escombros en el espacio, y acá una eventual desintegración sería inevitable y generaría enormes cantidades de escombros que podrían dañar otros satélites.

«No quieres dejarlo en órbita», dice Jonathan McDowell, astrofísico del Centro de Astrofísica | Harvard & Smithsonian, que también monitorea satélites en órbita. «Es muy bonito pensar en él como un museo, pero se va a deteriorar y romper».

Hay dos formas para bajar la Estación Espacial: en un descenso deliberado y destructivo a la atmósfera o en lo que los ingenieros llaman una «desorbitación incontrolada», en la que la ISS caería en picado a la superficie de la Tierra por efecto de la naturaleza, pero esta última opción es incuestionablemente peligrosa. La ISS es más grande que un campo de fútbol, y su órbita la lleva a más del 90 por ciento de la población de la Tierra. Hasta la fecha, el daño a las personas y la propiedad por la caída de escombros de naves espaciales ha sido prácticamente inexistente, pero como el objeto más grande que jamás haya salido de órbita, la ISS podría cambiar fácilmente eso.

«Un reingreso incontrolado podría afectar significativamente a las personas en el terreno, incluidas muertes, lesiones y daños significativos a la propiedad», dice George Nield, presidente de la compañía Commercial Space Technologies y ex miembro del Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial de la NASA. «Ese no sería un buen día».

La solución casi perfecta

¿Qué se necesitaría entonces para que la Estación Espacial Internacional se destruya de manera segura?. Un artículo en Scientifican American lo explica.

«Después de semanas o meses de desintegración orbital natural que reduciría lentamente la altitud de la ISS, a unas 250 millas sobre la Tierra, un vehículo hecho a medida conectado a la estación espacial comenzaría una combustión de desorbitación. La estación podría descender aproximadamente a mitad de camino de la superficie del planeta antes de encontrar efectos desestabilizadores. A unos 125 kilómetros de altitud, los controladores de la misión ajustarían la trayectoria de la ISS, ajustando la combustión del cohete para remodelar la órbita aproximadamente circular de la estación en una elipse, con su punto más cercano hacia la Tierra, o perigeo, quizás a 90 millas por encima del planeta. Esto ayudaría a minimizar la cantidad de tiempo que la estación pasaría en niveles más bajos y densos de la atmósfera durante el resto de su descenso. Desde ese perigeo de 90 millas, el control de la misión ordenaría al cohete que disparara por última vez, empujando la estación aún más abajo para caer sobre el Pacífico Sur».

Diego Bastarrica
Diego Bastarrica es Senior Editor y Head of Content en Digital Trends en Español, donde lidera la estrategia editorial, SEO…
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