Rio PMP300: el primer reproductor MP3 exitoso

A mediados de los noventa, los CD de música que utilizaban un formato WAV comenzaron a ser desplazados por un formato digital, el MP3, que provocó la tendencia de descargar música por internet.

A raíz de ello, surgieron varios dispositivos que permitían reproducir ese nuevo formato de manera portátil, desde reproductores de CD y MP3 hasta otros basados en memoria Flash. Un ejemplo de esta última categoría es el Rio PMP300, que se estrenó el 15 de septiembre de 1998.

Si bien no fue el primer reproductor MP3 portátil que existió, sí fue el primero que tuvo éxito, pues contribuyó a la masificación de este formato y generó que la gente se interesara e invirtieran en la música digital.

En realidad, el primer reproductor MP3 portátil basado ​​en flash y que inspiró al resto fue el MPMan F10, lanzado en 1998 por la empresa surcoreana Saehan Information Systems. A mediados de ese año, Eiger Labs obtuvo la licencia del dispositivo y comenzó a distribuirlo en Norteamérica en dos modelos: F10 y F20.

El primero tenía 32 MB de almacenamiento y costaba $250 dólares, aunque se podía ampliar la memoria a 64 MB al enviar el dispositivo a Eiger Labs y pagar $69 dólares más $7.95 por el envío. Por otro lado, el F20 utilizaba tarjetas SmartMedia 3.3v y funcionaba con una sola pila AA en vez de una batería recargable NiMH.

Ambos tenían una pantalla LCD para mostrar la canción que se reproducía, y su archivos se transferían mediante un puerto paralelo a una gran estación de acoplamiento, la cual se conectaba con el MPMan.

MPMan F10 con su estación de acoplamiento. HistoricTech.com

Unos meses después del estreno del MPMan, la empresa estadounidense Diamond Multimedia lanzó el reproductor Rio PMP300. Este también contaba con 32 MB de almacenamiento aunque tenía la posibilidad de ampliar su capacidad gracias a una ranura SmartMedia. Ofrecía 30 minutos de música a 128 kbit/s y costaba $199.95 dólares.

“El reproductor de música portátil Rio PMP300 de Diamond es como un reproductor Walkman o MiniDisk, solo que mucho más ligero y pequeño”, decía el comunicado de prensa en ese entonces. De hecho, tenía el tamaño de un mazo de cartas (3.5 x 2.5 x 0.625 pulgadas) y pesaba 68 gramos.

Su pantalla LCD mostraba el número de la pista que sonaba junto al tiempo de reproducción, y debajo de esta había un pad circular. Sus botones permitían saltar canciones, repetirlas y reproducirlas de manera aleatoria. Incluso tenía cuatro configuraciones de ecualizador preestablecidas.

Además, utilizaba solo una pila AA, la cual entregaba entre 8 y 12 horas de tiempo de reproducción y, al igual que con el MPMan, los archivos se traspasaban al reproductor con un puerto paralelo. Sin embargo, el Rio PMP300 contaba con un conector más pequeño que incluía ese puerto, en comparación a la gran estación del MPMan.

Rio PMP300 y su conector que incluía un puerto paralelo.

El impacto del Rio PMP300 fue tan fuerte que el 8 de octubre de 1998, semanas después de su lanzamiento, la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA) demandó a Diamond Multimedia, pues afirmó que violaba la ley de grabación de audio en el hogar de 1992 y fomentaba la piratería musical.

A pesar de todo, durante la temporada navideña de ese año el Rio PMP3000 superó sus expectativas de venta y convenció a todos de que la música digital era el futuro. Así, poco tiempo después, surgieron compañías musicales en línea y desarrolladoras de portátiles de MP3.

Por su lado, Diamond Multimedia creó RioPort en 1999, el primer servicio de música digital en licenciar descargas comerciales seguras de los principales sellos discográficos para que los usuarios de sus reproductores adquirieran música digital de manera legal. De hecho, fue el precursor del servicio de música iTunes de Apple, que fue anunciado en 2001 por Steve Jobs.

Finalmente, a mediados de 1999, se resolvió la demanda y la industria discográfica perdió el caso. La conclusión fue que el reproductor no era un “dispositivo de grabación de audio digital”. Además, el tribunal determinó que transferir archivos de música desde una PC al PMP300 para uso personal constituía un uso legítimo.

Consequence

Después de que Diamond Multimedia ganó el caso, vendió alrededor de 200,000 reproductores Rio PMP300, pero luego de poco tiempo la compañía descontinuó el producto y eventualmente se alejó de los reproductores MP3 por completo.

De hecho, en la actualidad Diamond se dedica a producir y vender una serie de productos más acordes con el clima tecnológico actual, como auriculares para jugar, estaciones de acoplamiento, adaptadores de video, puertos USB y tarjetas de sonido.

Los teléfonos inteligentes y las tabletas finalmente dejaron a los reproductores portátiles en el pasado. Por otro lado, es difícil encontrarse con alguien que recuerde el Rio PMP300, sobre todo si consideramos que el iPod fue más conocido, tanto como el Walkman. De cualquier manera, el impacto que generó Rio PMP300 en la industria del contenido digital no se puede negar.

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