Microsoft lanzó una actualización que los usuarios de equipos menos potentes llevaban tiempo esperando. Con la llegada de la actualización KB5094126, parte del ciclo de parches de junio, Windows 11 incorpora oficialmente la función conocida como Low Latency Profile (Perfil de baja latencia), una mejora de rendimiento orientada especialmente a computadores más antiguos o con hardware limitado.
¿En qué consiste exactamente? La función actúa de manera inteligente: cuando el usuario realiza acciones cotidianas como abrir el menú Inicio, lanzar una aplicación o acceder al Centro de acciones, el sistema eleva temporalmente la velocidad del procesador hasta su máximo rendimiento durante un período de entre uno y tres segundos. Una vez completada la tarea, la frecuencia del procesador regresa a sus niveles habituales para no comprometer el consumo de energía ni la temperatura del equipo.
Aunque el cambio puede parecer sutil a simple vista, su impacto es perceptible en equipos de gama media-baja, donde los tiempos de respuesta suelen generar frustración. Los usuarios de máquinas de alta gama probablemente no noten una diferencia significativa, ya que sus procesadores ya operan con suficiente margen de rendimiento para estas tareas. En cambio, quienes trabajan con portátiles económicos o computadores de escritorio con algunos años de antigüedad sí podrían experimentar una notable mejora en su día a día.
Esta técnica no es nueva en el mundo del software: tanto macOS como Linux la han implementado desde hace tiempo. Windows, sin embargo, llegó tarde a esta solución, y la actualización de junio es precisamente el momento en que el sistema operativo de Microsoft se pone al día en este aspecto.

Para instalar la actualización, basta con dirigirse a Configuración → Sistema → Windows Update y buscar KB5094126. Una vez instalada, el equipo debería mostrar el número de compilación 26200.8655 (versión 25H2) o 26100.8655 (versión 24H2). Si estos números coinciden con los del sistema, el PC ya está en condiciones de beneficiarse de la nueva función.
Eso sí, hay un matiz importante: Microsoft está realizando la activación de forma gradual, por lo que no todos los usuarios la tendrán disponible de inmediato, incluso después de instalar el parche. Para verificar si el Perfil de baja latencia ya está activo, la recomendación es utilizar la herramienta gratuita HWiNFO, que permite monitorear el comportamiento del procesador en tiempo real. Si al abrir el menú Inicio se observa un pico breve en la frecuencia del CPU que desaparece en menos de tres segundos, la función está operando correctamente.
Con esta mejora, Microsoft da un paso en la dirección correcta para que Windows 11 sea más accesible y ágil incluso en equipos que no tienen el último hardware del mercado.