Microsoft ha dado una mala noticia a una parte de sus usuarios: quienes todavía utilicen Microsoft Office 2019 en dispositivos Apple —ya sea Mac, iPad o iPhone— verán cómo sus aplicaciones quedarán inutilizadas para editar documentos a partir del próximo 13 de julio de 2026.
Según confirmó la propia compañía, el cambio afecta directamente a programas como Word, Excel, PowerPoint, Outlook y OneNote. Desde esa fecha, dichas aplicaciones pasarán a operar en un modo de «funcionalidad reducida»: los usuarios podrán abrir sus archivos y visualizarlos, pero no tendrán la posibilidad de crear, modificar ni guardar ningún documento. En la práctica, esto significa que millones de personas que en su momento pagaron por una licencia de por vida se encontrarán con un programa que, aunque técnicamente sigue instalado en su equipo, resulta del todo inservible para el trabajo cotidiano.
Microsoft justifica esta restricción como consecuencia de una actualización en los sistemas de licencias y certificados digitales dentro de los ecosistemas de Apple. Sin embargo, la explicación no ha calmado el malestar de aquellos usuarios que adquirieron la suite con la expectativa de contar con un software funcional de forma indefinida. Y no es para menos: aunque la compañía nunca prometió soporte eterno ni actualizaciones gratuitas, retirar la capacidad básica de editar archivos resulta una medida que muchos consideran desproporcionada.
Esta situación no es del todo nueva. El soporte oficial para Office 2019 ya había llegado a su fin en octubre de 2023, lo que significó el cese de parches de seguridad y correcciones técnicas para esa versión. Posteriormente, en octubre de 2025, Microsoft también puso fin al soporte para Office 2016, dejando a ambas versiones en una situación de vulnerabilidad creciente frente a amenazas digitales. Quienes mantengan estas versiones antiguas corren el riesgo de quedar expuestos a virus, malware y otras amenazas sin ningún tipo de respaldo por parte del fabricante.
Cabe aclarar que el nuevo cambio solo afecta a los dispositivos Apple: usuarios de Windows y Android no se verán impactados en esta instancia. Aun así, los expertos en ciberseguridad recomiendan desde hace tiempo no utilizar versiones de software sin soporte activo, sin importar la plataforma.
Ante este panorama, Microsoft ofrece dos caminos posibles a sus usuarios. El primero es migrar a Office 2021 o suscribirse a Microsoft 365, ambas opciones compatibles con macOS y en pleno funcionamiento. El segundo consiste en hacer uso de las versiones web gratuitas de Microsoft 365, accesibles desde cualquier navegador y que ofrecen las funciones esenciales sin costo adicional. Ninguna de las alternativas, sin embargo, elimina la necesidad de pagar por un servicio que muchos usuarios ya creían haber adquirido de forma definitiva.