Audi A7 2019, o esa bendita costumbre de hacer bien las cosas

En Digital Trends constantemente estamos midiendo los detalles cuando probamos algún carro. Sabemos qué motor genera la mayor cantidad de caballos de fuerza, qué auto devuelve la mejor economía de combustible y qué coupé de rendimiento es más pesado de lo que debiera. Pero ¿cómo podríamos cuantificar los aspectos más abstractos de un automóvil, como su atractivo exterior, su presencia en la carretera y el placer que da conducirlo? Te lo decimos ya: usaríamos el nuevo Audi A7 2019 como medida.

La segunda generación de este fastback amigable hizo su debut en octubre pasado. Los estilistas tomaron lo que a la gente le gustaba del modelo original —como su elegante diseño— y lo perfeccionaron cuidadosamente para convertirlo en un TODO (aún) más elegante y refinado. A nuestros ojos, funciona a la perfección. Es uno de los autos más agradables de ver desde el punto de vista estético, y que se sale del típico molde coupé de cuatro puertas.

Además, el A7 mantiene la reputación de Audi de fabricar automóviles con interiores de aspecto limpio. Las molduras horizontales en el tablero de instrumentos enfatizan el ancho de la cabina, agregándole un toque de sobria elegancia, la cual coincide con el diseño exterior. Todo es limpio, útil y característicamente alemán; no encontrarás una línea, un pliegue o forma que sea superflua o demasiado ostentosa. Los diseñadores insertaron cuidadosamente las salidas de aire en la parte superior del tablero y ocultaron los puertos USB frontales de la vista, poniéndolos debajo del reposabrazos. De hecho, encontramos que los asientos delanteros son más suaves que los del Porsche Panamera.

Con respecto al sistema de infotainment: tres pantallas separadas. Imagina eso. Bueno, es lo que te encontrarás en la mayoría de los autos que actualmente están en la competitiva liga del A7, como el Mercedes-Benz CLS.  Siéntate en el A7 y la primera pantalla la verás detrás del volante, justo en tu línea de visión. Es un grupo de instrumentos digitales de 12.3 pulgadas. Audi la llama su cabina virtual. Muestra el mapa y un par de indicadores, y los botones en el volante te dan la opción útil de acercar y alejar. En vez del mapa, la pantalla te puede mostrar la temperatura exterior y el ahorro de combustible en tiempo real, la configuración de medios o un menú de conectividad.

La pantalla de información y entretenimiento estándar se encuentra donde siempre: en la consola central. Se trata de una unidad de 10.1 pulgadas táctil y orientada al conductor, y Audi la hizo tan fácil de usar como un teléfono inteligente o una tableta. Si deseas que el icono de navegación esté más cerca, simplemente presiona hacia abajo durante uno o dos segundos y arrástrelo hacia ti. Otra pantalla inferior, de 8.6 pulgadas, muestra el control del clima y la configuración del ajuste del asiento. También sirve como bloc de notas gracias a la tecnología de reconocimiento de escritura. El conductor puede usarlo para escribir manualmente una dirección, por ejemplo. El A7 lee nuestra letra, una hazaña asombrosa que incluso nosotros normalmente no podemos lograr.

El pedal del acelerador libera los 340 caballos de fuerza, lo que puede no parecer mucho para un V6 de 3.0 litros. Los turbocompresores gemelos, en lugar del sobrealimentador del modelo saliente, ayudan a que el seis cilindros genere 368 libras-pie de torque, mientras que una transmisión automática de siete velocidades envía la potencia al asfalto. El golpe maestro es el sistema de tracción total quattro, que Audi sacó de las profundidades de su exitoso departamento de rally en la década de 1980 y ha ido perfeccionado desde entonces.

La calificación de 340 caballos de fuerza ubica al nuevo A7 entre el Panamera de nivel de entrada —que ofrece 330 caballos—, y el CLS de base, cuyo motor de seis cilindros entrega 362 HP. El Audi y el Mercedes tienen un pie de torque menos, mientras que el Porsche se queda atrás con el 331. Por supuesto, los números rara vez cuentan la historia completa.

Al igual que el A8 más grande, el A7 adopta la electrificación en la forma de un generador de arranque por correa de 48 voltios conectado permanentemente al cigüeñal y a un paquete de baterías de iones de litio. Este sistema híbrido recupera la energía generada durante el frenado. También permitió a los ingenieros adaptarse a un sistema de arranque/parada más agresivo, lo que ayuda a ahorrar gasolina. Sin embargo, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) aún no ha publicado aún las cifras de ahorro de combustible.

En una era dominada por los crossovers y SUVs, el nuevo Audi A7 2019 demuestra que un sedán de cuatro puertas no tiene por qué ser un modelo descartable. Su misión en el mundo es unir estilo, rendimiento y comodidad. Si bien lo primero podrá para alguno resultar subjetivo, con los otras dos con creces

Todo esto es, además, un buen augurio para los modelos con motor V8, llamados respectivamente S7 y RS 7, que Audi presentará en los próximos meses. La familia 7 actualizada está en un buen comienzo.

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