Tecnología en los autos para prevenir conductores ebrios

Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos, NHTSA por sus siglas en inglés, alrededor de 10,000 personas mueren cada año en ese país debido a accidentes relacionados con el alcohol. Sin embargo, esto podría ser cosa del pasado.

El paquete de inversiones para infraestructura de un billón de dólares propuesto por el presidente Joe Biden que en la actualidad discute el Congreso de Estados Unidos, contempla modificaciones a la ley de transporte de superficie. Entre estas modificaciones existe una disposición de seguridad que, de ser aprobada, podría reducir de manera significativa la cantidad de conductores ebrios en las carreteras del país.

El proyecto de ley establece “un nuevo estándar de seguridad de tecnología avanzada para la prevención de la conducción en estado de inhabilitación alcohólica o en estado de ebriedad”, que entraría en vigencia al menos tres años después de la promulgación del proyecto como ley. La misma requerirá que los vehículos nuevos tengan tecnología que evite que los conductores discapacitados por haber bebido alcohol en exceso puedan operarlos.

Aunque en la actualidad existen dispositivos conectados a un alcoholímetro que bloquean el encendido de un vehículo y que se utilizan para controlar a las personas convictas por conducir en estado de ebriedad, el proyecto de ley no dice cual es la tecnología específica que deberá usarse y da a la NHTSA la tarea de verificar la efectividad de dichos mecanismos que propongan los fabricantes.

Por fortuna, la tecnología existe y no es especialmente difícil ni complicada, pero como cualquier novedad que debe ser implementada de manera masiva de un año a otro, representa un desafío tanto en lo relativo a su modo de integración a los sistemas de automóviles ya existentes como en la aceptación por parte del público de lo que constituye una restricción al uso de un vehículo.

Una de las maneras más prácticas de implementar la tecnología la mostró Volvo hace 14 años. En 2007, Volvo presentó como opción en algunos de sus modelos la tecnología Alcoguard, que básicamente era un dispositivo incorporado en la llave del vehículo que medía el nivel de alcohol en el conductor a través del análisis de su aliento. Si el conductor no pasaba la prueba, el auto no encendía. Hoy en día, Volvo y otros fabricantes ofrecen cámaras y sensores que pueden detectar si el conductor se encuentra incapacitado para conducir e intervenir al punto de detener el auto.

La organización Madres Contra Conductores Ebrios, o MADD por sus siglas en inglés, emitió una declaración de apoyo al proyecto de ley en la que se refieren a la propuesta legislativa como “la política pública más importante y salvadora de vidas en la historia de MADD”, y dijo confiar en que marcaría “el comienzo del fin de la conducción en estado de ebriedad”.

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