Alfa Romeo regresa a la Fórmula Uno… ¿Para qué?

Alfa Romeo regresa a la Fórmula Uno después de más de 30 años, y lo hace como patrocinador principal del equipo Swiss Sauber. El recién presentado Alfa Romeo Sauber C37 es el carro que devolverá al legendario fabricante italiano a los circuitos de la F1 y, como todos los modelos que compiten este 2018, vendrá con una nueva e importante característica de seguridad.

Se obliga a todos los vehículos de la F1 2018 a que cuenten en su carrocería con el denominado “halo”, un dispositivo de seguridad diseñado para evitar lesiones en la cabeza del conductor. Se trata de un anillo alrededor de la cabina, apoyado por un puntal en el frente, y que fue elegido el año pasado después de que las pruebas de una alternativa (similar al parabrisas) produjeran resultados insatisfactorios. El halo ha demostrado ser controvertido debido a su aspecto, así como a las preocupaciones sobre cómo podría afectar el rendimiento y la capacidad de los conductores para salir de un automóvil en caso de una emergencia.

Por lo demás, el C37 tiene el mismo aspecto complejo que otros modelos actuales de F1, con una gran cantidad de adiciones de diseño destinadas a aumentar la carga aerodinámica. Las reglas instituidas en 2017 para hacer que los autos de F1 parezcan más modernos y estilizados no han tenido el efecto deseado, al parecer.

Alfa tiene una historia de carreras legendaria, la cual se remonta mucho antes del primer campeonato de F1. Alfas como el Tipo B ayudaron a definir el concepto del automóvil de carreras moderno. Los conductores de Alfa ganaron los dos primeros campeonatos de la F1, en 1950 y 1951. Continuó participando en la competición como equipo y como proveedor de motores en la década de 1980. El nuevo socio de Alfa, Sauber, se fundó en 1970, y se ha asociado con varios fabricantes de automóviles a lo largo de los años. Sauber ganó un Gran Premio de F1 en 2008, además de conquistar las 24 Horas de Le Mans en 1989, en sociedad con Mercedes-Benz.

La alineación de pilotos de Alfa Romeo Sauber 2018 está conformada por el sueco Marcus Ericsson y Charles Leclerc, oriundo de Mónaco. Leclerc es un protegido de Ferrari, y nos proporciona una pista sobre cómo se originó esta asociación entre Alfa Romeo y Sauber.

Ferrari es una de las potencias de la F1, además de ser primo corporativo de Alfa. El acuerdo le da acceso a Sauber a recursos del Cavallino Rampante: por ejemplo, Sauber utilizará los últimos motores de Ferrari en el C37, en lugar de los diseños antiguos que antes usaba.

Este solo dato podría significar un gran impulso para el que —actualmente— es uno de los equipos menos competitivos de la F1. Ferrari, por su parte, obtendrá un nuevo aliado para votar sobre regulaciones deportivas, y un equipo de menor nivel en el que entrenar a sus nuevos y prometedores pilotos. Pero, entonces, ¿qué saca Alfa Romeo de todo esto?

El C37 es un Sauber con un tren de potencia Ferrari; lo único en lo que Alfa Romeo ha contribuido es… con el logotipo en la cubierta del motor. Pero ojo, que ese logo también puede ser la parte más importante del automóvil, aunque cueste creerlo. El C37 probablemente no gane carreras, pero tener un auto de carreras con la insignia de Alfa en la pista parece ser suficiente para los directivos. Asociarse con Sauber fue una forma rápida y (relativamente) económica de hacerlo. En definitiva, que el regreso de Alfa a la F1 tiene que ver con el marketing, y no otra cosa.

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