¿Fin del mundo? Qué son los tornados de fuego y cómo se forman

Si parecía que el atribulado 2020 no podría sorprendernos más, una alerta de un tornado de fuego emitida para el norte de California, Estados Unidos,  agregó otro ingrediente a este particular año.

Si bien se han registrado tornados de fuego en el pasado, son fenómenos meteorológicos muy escasos.

Y el alerta emitida del Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés) para la tarde del 15 de agosto fue la primera en toda la historia.

El inusual evento fue generado por un pyrocumulonimbus -nubes de gran desarrollo vertical-, generado a partir de un incendio forestal cercano a la localidad de Loyalton, California.

Las redes sociales se inundaron de imágenes de columnas de fuego y humo que afectaban la zona.

Pero, exactamente ¿qué son los tornados de fuego y por qué se genera? La ciencia ofrece algunas respuestas  a un fenómeno aún poco estudiado.

¿Qué es un tornado de fuego?

Un tornado de fuego técnicamente no es un tornado, ya que estos necesitan que se conjuguen tres elementos:

  • Aire cálido y húmedo cerca del suelo.
  • Inestabilidad atmosférica, una condición que favorece el movimiento vertical del aire.
  • Choques de frentes de aire que chocan, lo que impulsan el aire húmedo hacia arriba.

Los tornados de fuego, en cambio, no se forman por condiciones en la atmósfera, sino que por la presencia de corrientes de aire caliente y seco que se elevan rápidamente desde el suelo.

La mayoría de los tornados de fuego surgen a partir de incendios forestales, en los que se generan estas condiciones.

Según LiveScience, se asemejan más a los torbellinos o “remolinos de polvo”, que se forman en días calurosos y soleados, cuando el suelo calienta el aire cercano.

A medida que entra aire caliente en la columna ascendente, comienza a girar en un vórtice, creado por los fluidos que lo forman (líquidos o gases).

A diferencia de las tormentas de arena que levantan arena, tierra, entre otros elementos, un tornado de fuego levanta brasas, cenizas, gases ardientes y escombros inflamables, creando una aterradora torre de llamas que puede extenderse cientos de pies en el aire.

Altamente destructivos

La mayoría de los tornados de fuego duran pocos minutos, razón por la cual es difícil tener registro de ellos.

La explicación es que a medida que el aire caliente se eleva en columnas verticales, se enfría y se disipa a mayores altitudes.

Sin embargo, esto no les impide ser ferozmente destructivos. Usualmente presentan una altura de 10 a 50 metros, aunque se han registrado casos que superan los 1,000 metros.

Además, pueden alcanzar temperaturas de 2,000 grados Fahrenheit (1,093 grados Celsius) en un tornado de fuego.

Debido a que se mueven rápidamente, pueden propagar incendios forestales y cortar amplios terrenos en cuestión de segundos.

El tornado más destructivo del que se tiene registro fue el que se produjo en 1923, tras el terremoto de Kantō, Japón, y que mató a 38,000 personas en quince minutos en la región de Hifukusho-Ato de Tokio.

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