Identifican fósil del pelagornítido, el ave más grande de la historia

Un conjunto de fósiles encontrados hace cuatro décadas en la Antártica pertenece al ave voladora más grande de la historia, según reveló un estudio.

Conocidos como pelagornítidos, este grupo de aves podía llegar a medir hasta 21 pies (6 metros), de acuerdo a los investigadores de la Universidad California en Berkley.

Las dimensiones se comparan con los 11.5 pies (3.5 metros) que puede llegar a medir el albatros errante, el ave más grande de la actualidad.

Las edades de los fósiles, que van entre los 65 millones de años y los 2.5 millones de años, sugieren que los pelagornítidos surgieron tras la gran extinción de los dinosaurios.

Según los investigadores, estas aves viajaron por los océanos de la Tierra durante al menos 60 millones de años.

“Nuestro descubrimiento de fósiles, con envergadura estimada de 5 a 6 metros, casi 20 pies, muestra que las aves evolucionaron a un tamaño verdaderamente gigantesco relativamente rápido tras la extinción de los dinosaurios y gobernaron los océanos durante millones de años”, afirmó el investigador Peter Kloess, de la Universidad de California, Berkeley.

El último pelagornítido conocido corresponde a unos 2.5 millones de años, una época de cambio climático cuando la Tierra se enfrió y comenzaron las edades de hielo.

Los fósiles descritos por los paleontólogos se encuentran entre los muchos recolectados a mediados de la década de 1980 en la isla Seymour, en el extremo norte de la Península Antártica.

Aves de dientes óseos

Así lucían los pelagornítidos

Los pelagornítidos se conocen como aves “de dientes óseos”, debido a las proyecciones en sus mandíbulas que se asemejan a dientes puntiagudos.

Sin embargo, no son dientes verdaderos, como los de los humanos y otros mamíferos.

Las protuberancias óseas, que estaban cubiertas por queratina, ayudaron a las aves a atrapar calamares y peces, mientras se elevaban sobre gran parte de los océanos de la Tierra.

La investigación documenta que estas aves con dientes óseos, extintas, depredadoras, de tamaño grande y gigante, fueron parte del ecosistema antártico durante más de 10 millones de años, volando una al lado de la otra sobre las cabezas de pingüinos nadadores.

“En un estilo de vida probablemente similar al de los albatros vivos, los pelagornítidos gigantes extintos, con sus alas muy largas y puntiagudas, habrían volado ampliamente sobre los antiguos mares abiertos, que aún no estaban dominados por ballenas y focas, en busca de calamares, peces y otros mariscos para atrapar con sus picos forrados con pseudotodos afilados”, dijo Thomas Stidham, del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de la Academia China de Ciencias en Beijing.

Gigantes voladores

Los grandes animales voladores han aparecido periódicamente en la Tierra.

En primer lugar, están los pterosaurios, que batieron sus alas de cuero durante la era de los dinosaurios y alcanzaron una envergadura de 33 pies (10 metros).

Los pelagornítidos reclamaron el récord de envergadura en el Cenozoico y vivieron hasta hace unos 2.5 millones de años, cuando dieron paso a los teratornis (hasta 3.4 metros), hoy también extintos.

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