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Elon Musk rechaza entrar a la junta ejecutiva de Twitter

Hace unos días circulaba la noticia de que Elon Musk se convertía en el mayor accionista de Twitter después adquirir casi 10 por ciento de las acciones de la red social. Pero a pesar de haber pagado $2,900 millones de dólares, el controvertido magnate decidió no formar parte de la junta directiva de la empresa.

Parag Agrawal, presidente ejecutivo de Twitter, dio la noticia en su cuenta en la red social. De acuerdo con Agrawal, este fin de semana, tras conversaciones entre los miembros de la junta directiva y con el propio Musk, se había decidido que este obtuviera una silla en el lugar donde se toman decisiones para Twitter.

Elon has decided not to join our board. I sent a brief note to the company, sharing with you all here. pic.twitter.com/lfrXACavvk

— Parag Agrawal (@paraga) April 11, 2022

Entre los miembros de la junta están Jack Dorsey, cofundador de Twitter; Patrick Pichette, ex-CFO de Google, y la doctora Fei-Fei Li, profesora de ciencias de la computación en la Universidad de Stanford.

A pesar del ofrecimiento, Elon Musk se negó a entrar a la junta. “Anunciamos el martes que Elon sería nombrado miembro de la junta sujeto a una verificación de antecedentes y una aceptación formal”, dijo Agrawal. “El nombramiento de Elon para la junta se haría oficialmente efectivo el 9 de abril, pero él comunicó esa misma mañana que ya no se unirá a la junta”, añadió.

Agrawal considera que esta decisión de Musk es lo mejor y que valoran los aportes de sus accionistas, “ya sea que estén en nuestro directorio o no”. “Elon es nuestro mayor accionista y permaneceremos abiertos a sus comentarios”, agregó.

La negativa de Musk de acceder a la junta llega después de un fin de semana en el que ha estado muy activo en la plataforma, pues compartió con sus seguidores varios pensamientos e ideas (y algunos chistes) sobre su visión del futuro del servicio de microblogueo.

Incluso el ejecutivo publicó una encuesta para consultar a los usuarios si la sede de Twitter en San Francisco debería convertirse en un refugio para personas sin hogar, ya que “de cualquier manera nadie va allí”.

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