Los problemas más comunes de la Microsoft Surface Pro 7 (y sus soluciones)

La Microsoft Surface Pro 7 llegó en octubre de 2019 con algunas actualizaciones de la versión anterior, especialmente la conectividad USB-C y los procesadores Intel de décima generación. Sin embargo, ya sea que estés utilizando el último modelo o todavía estés tecleando en una Surface con algunos años de uso, es muy probable que te encuentres algún tipo de problema.

Esta guía proporciona soluciones rápidas para los problemas comunes de la Surface Pro 7, aunque también se aplica a la mayoría de los dispositivos de la línea Surface y portátiles basadas ​​en Windows.

Problemas de hardware

Tu Surface no carga

La primera opción es verificar tu adaptador de corriente. Puede haber una mala conexión, o simplemente necesita un reinicio. Para hacerlo, sigue estos pasos:

Paso 1: apaga tu dispositivo completamente.

Paso 2: desconecta el adaptador de alimentación de la toma de corriente de la pared.

Paso 3: desconecta el adaptador de alimentación del puerto Surface Connect.

Paso 4: desconecta todos los accesorios USB.

Paso 5: espera 10 segundos.

Paso 6: limpia todas las conexiones con un paño suave.

Paso 7: vuelve a conectar la fuente de alimentación al puerto Surface Connect y luego a la toma de corriente.

Si eso no funciona, aquí hay algunas otras posibles soluciones:

  • Apaga tu dispositivo completamente, desconecta el adaptador de alimentación de la toma de corriente de la pared. Desenchufa el adaptador de alimentación de tu dispositivo Surface, gira el conector 180 grados y vuelve a conectarlo.
  • Conecta el adaptador a otra toma de corriente, de preferencia de otra pared.
  • Usa un puerto USB-C. Necesitarás un adaptador de corriente de 60 W y que admita USB-C PD 2.0 para evitar el conector estándar de Surface Connect. Usa una fuente de alimentación de 65 W si usaras un puerto USB adicional.
  • Asegúrate que el cable esté firmemente enchufado a la alimentación. Si no está conectado correctamente, el adaptador no recibirá energía de la toma de corriente.

Otra opción es reinstalar el controlador de batería en Windows 10:

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos en el menú.

Pantalla del Administrador de dispositivos en Winbdows 10 para configurar una Microsoft Surface Pro 7

Paso 2: haz clic en Baterías para expandir.

Paso 3: haz clic con el botón derecho en Batería con método de control compatible con ACPI de Microsoft y selecciona Desinstalar en el menú emergente.

Paso 4: una vez que se haya eliminado, haz clic en Acción en la barra de herramientas y luego en Buscar cambios de hardware en el menú desplegable.

Pantalla del Administrador de dispositivos en Winbdows 10 para configurar una Microsoft Surface Pro 7

Esto debería reinstalar el controlador de batería del método de control compatible con ACPI de Microsoft. Es posible que debas reiniciar tu dispositivo Surface para completar el proceso.

La pantalla táctil no responde

Esto generalmente se debe a problemas con el controlador, a menos que tu pantalla tenga un daño físico severo. Una solución rápida es reiniciar tu Surface para eliminar cualquier conflicto de controladores dentro de la memoria del sistema. Si eso no ayuda, puedes reinstalar el controlador de pantalla táctil:

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos en el menú.

Paso 2: haz doble clic para expandir los Dispositivos de interfaz de usuario (HID).

Paso 3: haz clic con el botón derecho en Surface TouchScreen Device (o Intel Precise Touch Device) y selecciona Desinstalar dispositivo en el menú emergente.

Paso 4: haz clic derecho en la pantalla táctil compatible con HID y selecciona Desinstalar dispositivo en el menú emergente. Repite si ves más de uno en la lista.

Paso 5: haz clic en Acción, que aparece en la barra de herramientas, y selecciona Buscar cambios de hardware en el menú desplegable. Es posible que debas reiniciar tu dispositivo para completar este paso.

Si no se soluciono el problema, es posible que no está relacionado con el controlador, el siguiente paso es volver a calibrar la pantalla.

Paso 1: en el campo de búsqueda de la barra de tareas escribe calibrar  y selecciona Calibrar la pantalla para el lápiz o la opción táctil.

Paso 2: en tu pantalla aparecerá la ventana de Configuración de Tablet PC. Haz clic en el botón Restablecer, si está disponible y sigue las instrucciones para recalibrar tu pantalla. Si el botón Restablecer no está disponible (atenuado), como se muestra a continuación, tu pantalla está configurada correctamente y deberás restablecer tu Surface.

Pantalla de configuración de Tablet para Resetear WIndows 10

Si tu pantalla Surface tiene daños visibles, es posible que no haya un contacto táctil adecuado, lo que impide que el sensor detecte correctamente tu corriente natural al tocar el vidrio. Deberás llevar el dispositivo a una tienda de Microsoft o buscar un distribuidor autorizado.

La pantalla está muy oscura.

Tu primera opción es tocar el icono de Notificación, al lado del reloj del sistema, para iniciar el Centro de actividades. Como se muestra a continuación, deberías ver un control deslizante en la parte inferior para iluminar y atenuar la pantalla. Si lo pones al máximo y continuamente ves que la pantalla se atenúa por sí sola, es probable que la molesta función de Brillo adaptable esté activada.

Paso 1: haz clic en el icono de notificación, junto al reloj del sistema, y selecciona el mosaico Todas las configuraciones en el Centro de actividades.

Pantalla de Centro de Actividades en una Surface

Paso 2: selecciona Sistema dentro de la aplicación Configuración.

Paso 3: deberías ver la categoría Pantalla cargada por defecto. En Brillo y color, desmarca la casilla junto a Cambiar brillo automáticamente cuando cambie la iluminación.

Pantalla de configuración para cambio de brillo

Si todavía tienes problemas, busca actualizaciones en Configuración> Actualización y seguridad> Actualización de Windows. Si el problema de la pantalla atenuada ocurrió después de una actualización reciente, ve a la opción Ver historial de actualizaciones> Desinstalar actualizaciones y elimina las actualizaciones descargadas justo antes del problema de atenuación de la pantalla.

Otra opción es reinstalar el controlador del adaptador de pantalla:

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos en el menú de encendido.

Paso 2: haz clic en Adaptadores de pantalla para expandirlos.

Paso 3: haz clic derecho en tu adaptador de pantalla y selecciona Desinstalar dispositivo en el menú emergente.

Paso 4: haz clic en Acción, que aparece en la barra de herramientas, y selecciona Buscar cambios de hardware en el menú desplegable. Es posible que debas reiniciar tu dispositivo para completar este paso.

No hay sonido

Si no obtienes audio a través de los altavoces integrados, asegúrate de no tener auriculares o altavoces conectados al Jack de audio. Si no está conectado, verifica si el sonido está silenciado en Windows 10 haciendo clic en el ícono del altavoz al lado del reloj del sistema. Revisa si el nivel de volumen está en silencio o muy bajo.

Otro posible problema es que no tienes seleccionado el dispositivo de reproducción correcto. Puedes encontrar esta configuración haciendo clic en el icono del altavoz al lado del reloj del sistema y eligiendo un dispositivo de reproducción en una lista desplegable.

Si solo hay un dispositivo de reproducción en la lista, nuestra Surface 3 simplemente muestra un dispositivo de audio Intel SST, entonces esto no solucionará tu problema.

Ejecutar el solucionador de problemas podría ayudar:

Paso 1: haz clic en el icono de notificación junto al reloj del sistema y selecciona el mosaico Todas las configuraciones en el Centro de actividades.

Paso 2: selecciona Sistema dentro de la aplicación Configuración.

Paso 3: haz clic en Sonido, ubicado a la izquierda, seguido del botón Solucionar problemas a la derecha.

Solucionador de problemas de audio

Observa aquí, que también puedes elegir un dispositivo de salida, cambiar el nivel de volumen maestro, administrar dispositivos de sonido y más.

Otra solución es reinstalar el controlador de audio.

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Administrador de dispositivos en el menú de encendido.

Paso 2: haz clic para expandir Controladores de sonido y video y dispositivos de juego.

Paso 3: haz clic derecho en tu dispositivo de audio y selecciona Desinstalar el dispositivo en el menú emergente.

Paso 4: haz clic en Acción que aparece en la barra de herramientas y selecciona Buscar cambios de hardware en el menú desplegable. Es posible que debas reiniciar tu dispositivo para completar este paso.

Finalmente, verifica Windows Update para ver posibles soluciones a tus problemas de audio. Ve a Configuración> Actualización y seguridad> Actualización de Windows.

No se conecta a una red wifi

Puedes ver si tu componente de wifi está activo mirando el icono al lado del reloj del sistema. Si está apagado o desconectado, el icono aparece como un globo “desconectado”. Para activarlo, haz clic en el icono y seleccione una red local. Si ves una “X” roja estampada en el ícono, entonces el wifi está encendido y conectado, pero no hay internet.

Conexión a wifi

La primera solución posible es asegurarte de tener las credenciales de inicio de sesión correctas. Además, asegúrate de que la red esté funcionando y tengas una conexión a internet (usa otro dispositivo wifi, como tu celular, para verificar).

Si es así y tienes las credenciales correctas, pero aún tienes problemas, apaga el componente wifi, espera unos minutos y vuelve a encenderlo. Si todavía no funciona, reinicia tu Surface.

Una solución es comenzar desde cero, lo que significa que puedes hacer que Windows 10 “olvide” la red. Simplemente haz clic en el icono de wifi junto al reloj del sistema, haz clic con el botón derecho en tu conexión inalámbrica y selecciona Dejar de recordar en el menú emergente. Después de eso, restablece la conexión e ingresa la contraseña de red.

Lo siguiente, en caso de que siga fallando, es usar el solucionador de problemas. Simplemente haz clic con el botón derecho en el icono de wifi junto al reloj del sistema, seleccione Solucionar problemas en el menú emergente y sigue las instrucciones.

Solucionador de problemas para conexión a internet

Finalmente, puedes reinstalar el controlador para ver si eso ayuda:

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y seleccione Administrador de dispositivos en el menú de encendido.

Paso 2: haz clic para expandir Adaptadores de red.

Paso 3: haz clic derecho en el dispositivo Controlador de wifi y selecciona Desinstalar dispositivo en el menú emergente.

Paso 4: haz clic en Acción que aparece en la barra de herramientas y selecciona Buscar cambios de hardware en el menú desplegable. Es posible que debas reiniciar tu dispositivo para completar este paso.

Una pantalla externa no funciona

Dado que los últimos dispositivos Surface Pro no tienen puertos específicos como HDMI y DisplayPort, estas obligado a usar un adaptador USB-C. Si bien no hay nada de malo en este diseño, ahora tienes un componente que reside entre tu Surface y las pantallas externas.

Asegúrate de que todo esté conectado correctamente, incluido tu cable DisplayPort, HDMI o USB-C que conecta tu pantalla al adaptador.

Los problemas de visualización externa generalmente se deben a configuraciones incorrectas, como una frecuencia de actualización no compatible. En lugar de repetir todo aquí, consulta nuestra guía, Los problemas comunes de monitores que te enseñamos a solucionar para obtener soluciones mas detalladas.

Problemas de software

Va muy lento

Si tu Surface se siente lenta, hay varias soluciones posibles que puedes probar. Tu primera opción es apagarlo durante 30 segundos. No lo suspendas o lo pongas en hibernación. Apágalo completamente para que la energía deje de fluir a la memoria del sistema y todo su contenido desaparezca.

Usa el Administrador de tareas

Si lo vuelves a encender, abre todas tus aplicaciones y si el dispositivo todavía se siente lento, accede a el Administrador de tareas para ver qué está pasando. Puedes abrir esta herramienta de la siguiente manera:

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio.

Paso 2: Seleccione el Administrador de tareas en el Menú de encendido.

Paso 3: haz clic en Más detalles en la parte inferior del lado izquierdo.

Pantalla para abrir Administrador de tareas en Windows 10

El rendimiento lento puede provenir de poca memoria. Es posible que tengas instalados 8 o 16 GB, pero si Google Chrome consume el 50% de esa capacidad, deja poco espacio para otros procesos.

Una buena regla general es hacer clic en Memoria para que la flecha apunte hacia abajo y que puedas ver con rapidez qué aplicación está consumiendo actualmente la memoria.

Al hacer clic en CPU, se muestra que programa acapara tu procesador, mientras que en Disco podrás observar todas las lecturas y escrituras actuales de información.

Pantalla de Administrador de Tareas

Los tres aspectos desempeñan un papel fundamental en el rendimiento de tu computadora, así que investiga y determina qué proceso puedes terminar con seguridad para liberar esos valiosos recursos.

Mientras estás aquí, haz clic en la pestaña Inicio. A los desarrolladores de software les encanta meter sus aplicaciones y programas en el proceso de inicio de Windows, consumiendo recursos incluso antes de que tengas tiempo de revisar tu correo electrónico.

Apple, Razer, Epson, Google, Opera y muchos más son conocidos por llenar esta lista de inicio. Desactiva cualquier cosa que Surface no necesite para funcionar correctamente.

Liberar espacio en disco

Quizás tu disco necesita una buena limpieza. Así es cómo se hace:

Paso 1: abre el Explorador de archivos. Es el icono de “carpeta” en la barra de tareas.

Paso 2: haz clic en Este equipo ubicada a la izquierda si no se carga de manera predeterminada.

Paso 3: haz clic derecho en tu unidad principal (generalmente la puedes identificar por contener en su nombre “C:“), y selecciona Propiedades en el menú emergente.

Pantalla de Propiedades de Unidad local

Paso 4: haz clic en el botón Liberar espacio.

Pantalla de Limpiar archivos

Aquí puedes seleccionar la lista completa, aunque si haces clic en Descargas, Windows 10 elimina todo en esa carpeta. Archivos temporales de Internet, informes de errores de Windows, la papelera de reciclaje, archivos temporales: todo esto se puede limpiar.

También verás el botón Limpiar archivos del sistema. Haz clic ahí y verás una lista más larga. Solo elimina el contenido si sabes exactamente qué eliminar.

Desfragmenta tu disco primario

Desfragmentar tu unidad principal también es conveniente. Esto mantiene todos los archivos de un mismo programa juntos en tu disco para tener un acceso más rápido, y el sistema no perderá tiempo buscando fragmentos en diferentes partes físicas de la unidad. Windows 10 generalmente lo hace en automático, pero puedes verificar manualmente el estado de optimización.

Paso 1: abre el Explorador de archivos. Es el icono de “carpeta” en la barra de tareas.

Paso 2: haz clic derecho en tu unidad principal (generalmente la puedes identificar por contener en su nombre “C:“), y selecciona Propiedades en el menú emergente.

Paso 3: haz clic en la pestaña Herramientas.

Paso 4: haz clic en el botón Optimizar.

Pantalla de optimización de unidades

Elimina aplicaciones y programas no deseados

Lo que hay que tener en cuenta aquí, es que Windows 10 usa tu almacenamiento local como un “bloc de notas” virtual. Eso significa que no puede dejar 100 MB de espacio sin usar en una unidad de 1 TB.

Aunque estás ejecutando la herramienta Liberador de espacio en disco para erradicar archivos que normalmente no ves, asegúrate de eliminar sus aplicaciones y programas y desinstalar todo lo que no necesitas.

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Aplicaciones y características en el menú.

Menú de configuración con opción de Aplicaciones y características

Paso 2: junto a la opción Ordenar por, haz clic en la flecha hacia abajo y selecciona Tamaño. Esto ordenará la mayoría de tus aplicaciones y programas con las instalaciones más grandes en la parte superior. Desafortunadamente, algunas aplicaciones y programas no se pueden clasificar por tamaño.

Ordenando por tamaño las aplicaciones

Otros métodos que considerar:

  • Ejecuta Windows Update para ver si Microsoft lanzó mejoras de rendimiento dirigiéndote aquí: Configuración> Actualización y seguridad> Actualización de Windows
  • Un parche o actualización reciente puede estar causando problemas de rendimiento. Desinstálalo dirigiéndote a Configuración> Actualización y seguridad> Actualización de Windows> Ver historial de actualizaciones> Desinstalar actualizaciones.
  • Restablece Windows 10. Puedes leer nuestra guía: Cómo restablecer los valores de fábrica de Windows, para llevar tu dispositivo a un estado como “nuevo y listo para usar”.
  • Asegúrate de que todos los controladores estén actualizados. Puedes recuperar manualmente el firmware y los controladores más recientes directamente desde Microsoft.

Windows 10 no inicia

Que no inicie Windows 10 cuando enciendes tu Surface no suele ser una buena señal. Los archivos del sistema o un controlador pueden estar dañados, el software que forma parte del proceso de inicio podría ser el causante de ese problema; hay muchas razones posibles.

Sin embargo, no te asustes todavía. Si ves el logotipo de Surface y un posible círculo giratorio, es probable que solo se esté actualizando. Según Microsoft, las actualizaciones grandes pueden demorar hasta 20 minutos, así que siéntate y espera. Si sigue girando mucho después, hay un problema con la actualización en sí.

Una posible solución es reiniciar el dispositivo por la fuerza:

Paso 1: mantén presionado el botón de encendido hasta que el dispositivo se apague. Este proceso lleva 10 segundos.

Paso 2: suelta el botón de encendido.

Paso 3: presiona el botón de encendido para volver a encender el dispositivo.

Si tu Surface arranca con la pantalla azul Elige una opción:

Paso 1: selecciona Solucionar problemas.

Paso 2: selecciona Opciones avanzadas.

Paso 3: Selecciona Reparación de inicio.

Opciones de inicio de Windows

Si eso no funciona, intenta ejecutar Restaurar sistema desde la pantalla Elige una opción:

Paso 1: selecciona Solucionar problemas.

Paso 2: selecciona Opciones avanzadas.

Paso 3: selecciona Restaurar sistema.

Opciones de Inicio de Windows para Restaurar sistema

Deberás seleccionar un punto específico para restaurar, y eso puede implicar la pérdida de programas instalados o actualizaciones que hayas hecho desde entonces. Asegúrate de que tus datos estén protegidos y respaldados antes de comenzar. Una restauración del sistema a menudo soluciona muchos problemas de rendimiento.

Otros problemas de inicio incluyen:

  • Icono de caché de unidad: un apagado inesperado dañó la caché de la unidad SSD. Espera hasta que Windows 10 la reconstruya (5 minutos).
  • Icono de batería: espera hasta que la batería tenga suficiente carga para encender el dispositivo.
  • Pantalla UEFI de Surface: no realices ningún cambio, solo fuerza un reinicio. Si eso no funciona, reinicia el dispositivo con una unidad de recuperación USB.
  • Pantalla de reparación automática: selecciona una de las siguientes opciones: Reiniciar, u Opciones avanzadas> Continuar, u Opciones avanzadas> Solucionar problemas> Reparación de inicio u Opciones avanzadas> Solucionar problemas> Restaurar sistema, según las opciones que ya hayas probado.

Windows Update tiene errores

Windows Update no es exactamente perfecto, pero hace un trabajo decente manteniendo actualizado Windows 10, hasta que llega un parche problemático. Obtener errores no es algo fuera de lo común, especialmente si estás ocupado instalando otras actualizaciones en segundo plano, de repente has perdido tu conexión a internet o los servidores de actualización de Microsoft están caídos. Sucede.

Dado que la familia de dispositivos Surface consta de dispositivos de origen, no verás problemas de actualización relacionados con Acer, Dell, HP y demás. En cambio, estás a merced de Microsoft y sus alianzas con Intel y otros fabricantes de componentes. Probablemente esto sea algo bueno, ya que elimina al intermediario.

Dicho esto, solucionar los problemas de actualización no es exactamente un paseo por el parque. Primero, reinicia tu Surface para verificar que actualmente no está instalando otra actualización. Esto también puede resolver problemas relacionados con la memoria, el almacenamiento y el wifi.

Si después de reiniciar, vea que Windows Update aún tiene problemas, espera. Puede estar intentando descargar e instalar varias actualizaciones en un orden específico. Aún más, las actualizaciones de funciones toman tiempo y algunas veces fallan al principio debido a que todas las computadoras con Windows 10 descargan la actualización a la vez.

Si aún tiene problemas, intenta lo siguiente:

Paso 1: haz clic en el icono de notificación junto al reloj del sistema y seleccione el mosaico Todas las configuraciones en el Centro de actividades.

Paso 2: selecciona Actualización y seguridad en la aplicación Configuración.

Paso 3: selecciona la opción Solucionar problemas de la izquierda.

Paso 4: selecciona Windows Update.

Problemas con Windows Update

Otros factores que debes considerar incluyen:

  • Sin espacio suficiente. Tu unidad principal está llena y Windows 10 está intentando descargar una actualización que no puede almacenar de manera local, temporalmente.
  • Los controladores de terceros están causando problemas. Por ejemplo, si instalaste software propietario para un mouse o teclado, puedes estar interfiriendo con la actualización.
  • El nivel de la batería es demasiado bajo. Las actualizaciones son mejores cuando tu Surface está enchufado a una toma de corriente.
  • Tu Surface no se puede actualizar con dispositivos externos conectados. Microsoft sugiere desconectar todo si tienes problemas de actualización. Es probable que esto libere recursos del procesador.
  • El antivirus de terceros tiene activada una función. Desactiva temporalmente el antivirus que no sea de Microsoft hasta que Windows 10 se actualice correctamente.

No recibo correo electrónico en Mail

Si estás utilizando la autenticación de dos pasos con Gmail, Yahoo Mail, AOL, iCloud, etc., no puedes simplemente ingresar tus credenciales y esperar recuperar el correo electrónico en la aplicación Mail.

Estos servicios requieren que crees una contraseña única basada en la aplicación en comparación con la que generalmente usas para acceder a estas cuentas. Si configuras Mail usando uno o más de estos servicios y se habilitan dos pasos, deberás crear e ingresar estas contraseñas específicas de la aplicación.

Si todavía tienes problemas, asegúrate de tener una conexión a internet activa y de que el antivirus y el firewall no estén bloqueando la conexión. Los problemas de recuperación de correo electrónico generalmente provienen de la conexión entre el servidor y el cliente. En caso de duda, revisa si incluso, puedes consultar el correo electrónico utilizando el cliente basado en la web del servicio.

Por defecto, Mail sincroniza automáticamente tu correo electrónico. Puedes actualizar manualmente cada cuenta haciendo clic en el icono de flecha circular que se muestra al lado del campo de búsqueda. Si eso no funciona, verifica si los gremlins invisibles de alguna manera cambiaron tu configuración de sincronización.

Paso 1: con tu cuenta de correo electrónico seleccionada, haz clic en el icono de “engranaje” ubicado en la barra de herramientas en la parte inferior.

Paso 2: se desliza un menú desde la derecha. Haz clic en Administrar cuentas.

Verificando configuración de Mail

Paso 3: selecciona tu cuenta de correo electrónico.

Paso 4: en la ventana emergente, haz clic en Cambiar la configuración de sincronización del buzón.

Paso 5: asegúrate de que la opción Correo electrónico esté activada. Si está disponible, también puedes habilitar Calendario y Contactos, si aún no lo están.

Paso 6: haz clic en Listo cuando haya terminado.

Configuración de cuentas externas de correo

Si eso no funciona, intenta eliminar y agregar la cuenta a Mail. Asegúrate de tener seleccionado el tipo de cuenta de correo electrónico correcto. Por ejemplo, Mail reconoce automáticamente Outlook, Microsoft 365, Google, Yahoo e iCloud.

Para todos los demás servicios, como AOL, es posible que debas ingresar información POP3 e IMAP. El correo recupera principalmente esta información cuando ingresas una dirección de correo electrónico y una contraseña.

Sin embargo, si ingresaste manualmente la información POP3 o IMAP y es incorrecta, no puede recuperar el correo electrónico hasta que proporciones la información correcta.

Si eliminar y volver a agregar no funciona, tal vez la aplicación en sí necesita reparación.

Paso 1: haz clic derecho en el botón Inicio y selecciona Aplicaciones y características en el menú.

Paso 2: desplázate hacia abajo en la lista y selecciona Correo y calendario.

Paso 3: haz clic en Opciones avanzadas.

Paso 4: haz clic en el botón Restablecer o Desinstalar en la siguiente pantalla.

Configuración de Mail y Calendario

Restablecer simplemente borra los datos de la aplicación, mientras que la desinstalación elimina por completo la aplicación de Windows 10. Puedes reinstalar una copia nueva de la Tienda Microsoft.

OneDrive dejó de funcionar

Si bien, ciertamente amamos OneDrive, puede ser complicado. Por ejemplo, no siempre se sincroniza como se esperaba, lo que nos obliga, a veces, a acceder a OneDrive a través del menú Inicio en lugar del Explorador de archivos.

A veces, las notificaciones de captura de pantalla no aparecen incluso con todo configurado correctamente. A veces, OneDrive simplemente se pone de mal humor, parece.

Si OneDrive no funciona correctamente, asegúrate de haber iniciado sesión haciendo clic con el botón derecho en el icono de la nube, ubicado junto al reloj del sistema. Si no lo está, verás un botón azul de inicio de sesión. Si has iniciado sesión, verás opciones para abrir tu carpeta local de OneDrive, configuraciones, etc.

Si OneDrive no está sincronizando archivos, la primera “solución” obvia es verificar tu conexión a internet. Si no hay problemas con la conectividad, haz lo siguiente:

Paso 1: haz clic derecho en el icono de la nube al lado del reloj del sistema.

Paso 2: en el menú emergente, asegúrate de no haber pausado inadvertidamente la sincronización.

Paso 3: haz clic en la opción Configuración.

Configuración de OneDrive

Paso 4: la pestaña Cuenta se abre de manera predeterminada. Haz clic en el botón Elegir carpetas.

Paso 5: asegúrate de tener las carpetas correctas seleccionadas para la sincronización.

Opciones de OneDrive

Otra posible solución es desvincular y volver a vincular tu cuenta de OneDrive:

Paso 1: haz clic derecho en el icono de la nube junto al reloj del sistema.

Paso 2: selecciona Configuración en el menú emergente.

Paso 3: la pestaña Cuenta aparece de forma predeterminada. Haz clic en el enlace azul Desvincular esta PC.

Paso 4: sigue el asistente para volver a vincular tu cuenta de OneDrive.

Aquí hay otras cosas a considerar:

  • El antivirus y el firewall actualmente están bloqueando OneDrive. Deshabilítalos temporalmente para ver si están causando problemas.
  • El ancho de banda es limitado. Ve a Configuración> Red y asegúrate de que las tarifas de Carga y descarga estén establecidas en No limitar.
  • Tu almacenamiento local o en la nube está lleno. Haz espacio en tu disco principal.
  • Microsoft puede estar teniendo problemas. Verifica el portal de Microsoft Service Health para verificar el estado de OneDrive.
  • Restablecer o reinstalar OneDrive.

Las aplicaciones bloquean mi dispositivo

Puede haber muchas razones por las cuales las aplicaciones y los programas te causan dolor: datos dañados, controladores defectuosos, hardware defectuoso, etc. Por ejemplo, si estás jugando un juego y el dispositivo se apaga repentinamente y se reinicia, eso puede provenir tanto del software como del hardware.

Primero, determina si Microsoft Store y las aplicaciones relacionadas necesitan actualizaciones:

Paso 1: haz clic en el icono de la bolsa de compras en la barra de tareas. Esto abre Microsoft Store.

Paso 2: haz clic en el ícono Ver más de tres puntos ubicado en la esquina superior derecha.

Paso 3: selecciona Descargas y actualizaciones en el menú desplegable.

Pantalla de Microsoft Store

Paso 4: comprueba si Microsoft Store requiere una actualización. De lo contrario, aún debes hacer clic en el botón Obtener actualizaciones si ves aplicaciones en la lista.

Segundo, intenta reparar tus aplicaciones y software de escritorio:

Paso 1: haz clic con el botón derecho en el botón Inicio y selecciona Aplicaciones y características en el Menú de encendido.

Paso 2: selecciona la aplicación o programa que te da problemas.

Para aplicaciones de Microsoft Store: haz clic en Opciones avanzadas seguido de Reparar o Restablecer, según lo que esté disponible.

Para el software de escritorio tradicional: haz clic en el botón Modificar (si está disponible) seguido de Reparar. Si tienes juegos instalados a través de Steam o Uplay, deberás cargar el cliente de escritorio y repararlos desde dentro. Si el botón Modificar está atenuado, tu única opción es desinstalar.

Reparación de aplicaciones externas

Si reparar o restablecer una aplicación no funciona, intenta lo siguiente:

  • Desinstala el controlador de gráficos en el Administrador de dispositivos y realiza un escaneo de hardware como se describe en este enlace.
  • Desinstala el controlador de audio en el Administrador de dispositivos y realice una exploración de hardware como se describe en este enlace.
  • Desinstala la aplicación infractora, reinicie y vuelva a instalar.
  • Para el software de escritorio, consulte las actualizaciones del sitio web del desarrollador.
  • Ve a Configuración> Sistema> Actualización de Windows para ver si necesitas actualizar Windows 10.

Finalmente, hay dos Solucionadores de problemas que pueden ayudarte a resolver tus problemas:

Configuración> Actualización y seguridad> Solucionar problemas> Solución de problemas de compatibilidad de programas

Configuración> Actualización y seguridad> Solucionar problemas> Aplicaciones de la Tienda Windows

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