Establecen nueva marca mundial de velocidad de internet

Con 44.2 terabits por segundo (Tbps), un equipo de investigadores australianos asegura haber quebrado la marca mundial de velocidad de internet.

Dado que supera en millones de veces el promedio de banda ancha fija, con tal capacidad se podrían descargar 1,000 películas en alta definición en menos de un segundo.

Aunque dichas velocidades ya se habían logrado en entornos de laboratorio, la novedad fue que el récord se consiguió utilizando la infraestructura existente, es decir, la misma red de fibra óptica que las compañías proveedoras usan para entregar banda ancha de alta velocidad, informó Sky News.

La clave estuvo en el uso de un dispositivo llamado micropeine (“micro-comb” en inglés), que reemplaza los 80 colores de luz del actual hardware de telecomunicaciones.

Establecen nueva marca mundial de velocidad de internet
Pexels/ Pixabay

“El micropeine es esencialmente una fuente láser, descrita como ‘como un arcoíris formado por cientos de láseres infrarrojos de alta calidad’ y producido por un solo chip. Cada láser, o frecuencia específica de luz que se está emitiendo, tiene la capacidad de usarse como un canal de comunicaciones separado”, agregó la cadena televisiva británica.

Bill Corcoran, coautor principal del estudio revisado por pares publicado en la revista Nature Communications, recordó que, en el contexto del confinamiento obligado por la pandemia, las redes están experimentando un nivel de exigencia que solo se esperaba para años futuros.

“Nuestra investigación demuestra la capacidad de las fibras que ya tenemos disponibles para ser la columna vertebral de las redes de comunicaciones no solo de hoy, sino que también en el futuro”, añadió el también profesor de sistemas eléctricos y computadoras de la Universidad de Monash.

Para Corcoran, “hemos desarrollado algo que es escalable para satisfacer las necesidades futuras. Y no es solo estamos hablando de Netflix, sino que de cuestiones mucho más amplias”.

El académico señaló que este tipo de tecnología será la que sustente los vehículos autónomos y el transporte, así como las industrias de la medicina, la educación, las finanzas y el comercio electrónico.

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