Los estafadores han encontrado una nueva forma de llegar a los compradores: conseguir que ChatGPT haga su marketing por ellos. Según The Guardian, el servicio de verificación de estafas Ask Silver descubrió que el chatbot de OpenAI recomienda sitios web fraudulentos de venta al por menor creados para recopilar datos de pago de compradores desprevenidos. Los sitios imitan escaparates reales y usan URLs de aspecto oficial, lo que dificulta su identificación sin ser examinados.
Las marcas desaparecidas son un objetivo principal
Los estafadores parecen estar dirigiéndose deliberadamente a marcas que han cerrado recientemente o han sido adquiridas, dejando una brecha entre la demanda del consumidor y una presencia oficial en la web.
Anna Jones, de Ask Silver, dijo a The Guardian que Russell & Bromley, el minorista británico de calzado que entró en administración en enero de 2026, es un ejemplo. Sin un sitio oficial tras la absorción de la marca, los estafadores crearon un clon convincente y lo optimizaron para aparecer en los resultados de ChatGPT. Los compradores que piden al chatbot productos de Russell & Bromley por su nombre son dirigidos directamente a él.
Jones dijo que una posible explicación es que actores malintencionados han sembrado los datos de entrenamiento de ChatGPT con contenido diseñado para promover páginas fraudulentas, una técnica que a veces se llama envenenamiento de datos.

OpenAI parece haber actualizado sus resultados para consultas de compra relacionadas con Russell & Bromley, y ahora muestra una advertencia que dice: «Varios sitios web que actualmente anuncian productos Russell & Bromley con un 80% parecen sospechosos y pueden no ser minoristas oficiales. Informes recientes han destacado la aparición de tiendas falsas de Russell & Bromley en los resultados de búsqueda impulsados por IA.»
Un problema mayor cuando la IA toma el control de las compras
Una investigación publicada el año pasado reveló que ChatGPT ya tiene dificultades para ofrecer recomendaciones de productos consistentes y fiables, pero desviar a los usuarios hacia sitios fraudulentos es un fracaso más grave. Es probable que el problema crezca a medida que la IA se convierta en una parte más activa del proceso de compra.
Louise Baxter, de National Trading Standards del Reino Unido, dijo a The Guardian que los estafadores se adaptan rápidamente a las nuevas tecnologías. Con la compra de IA agente ya en sus primeras etapas, la ventana para abordar esta vulnerabilidad es estrecha.