Padres del mundo: demos la bienvenida a la cárcel para teléfonos

Se trata de una estampa, por desgracia, ya cotidiana: los más pequeños de la casa pegados a las pantallas de sus celulares o tabletas, y no podemos culparles, porque siguen nuestro ejemplo. Los fabricantes de móviles conocen bien este fenómeno e intentan ponerle freno con funciones como la inminente Screen Time de iOS que inhabilita el dispositivo durante un tiempo, pero desde luego, la mejor solución pasa por no poder ni siquiera tocarlo.

Algo así ha debido de pensar un grupo de emprendedores australiano en su compañía TechDen que acaba de crear, toma asiento, una cárcel para móviles. Sí, un equipo en el que se introduce el dispositivo y permanece ‘preso’ hasta que pasa un tiempo o los progenitores deciden liberarlo. El artefacto maquiavélico ha sido bautizado como The Den y llega acompañado de una aplicación en poder de los padres que lo gestiona.

En un rápido vistazo, The Den te puede recordar a la caja de una PC, contando en su parte frontal con dos puertas que dan acceso a las ‘celdas’ y con unos iconos de colores con forma de oso que informan al niño del estado del confinamiento. Oso rojo, date un paseo más porque sigue la prisión; oso verde, ¡libertad!, puedes recuperar tu equipo.

Pero no todo van a ser malas noticias para el menor de la casa con The Den: sus creadores han tenido el detalle de permitir la carga de los dispositivos mientras dura la condena; a una mala, por lo menos salen cargados (cuenta con conectores Lightning y microUSB). La aplicación cuenta con una interfaz sencilla de utilizar y mediante la cual, los padres pueden establecer las sesiones de uso, transcurridas las cuales, el menor recibirá una notificación avisándole de la hora de la reclusión.

Tan pronto como los niños introducen los equipos en The Den, los padres son también notificados, mientras que si no lo hacen también serán avisados. Los menores contarán también con otra aplicación mediante la cual conocerán sus tiempos de uso y podrán pedir más tiempo en un momento dado (no temas, solo pueden pedir tiempo una vez por cada sesión).

El producto está presente ya en Kickstarter con un precio que parte de los 119 dólares y si las cosas salen bien, se comercializará a finales de este mismo año. ¿Una idea genial o una locura?

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