El eléctrico ID.3 inaugura una nueva era en la historia de Volkswagen

El conceptual eléctrico que Volkswagen develó en 2016 ha entrado en producción como ID.3. Nuevo tanto por dentro como por fuera, el hatchback a batería es del tamaño del Golf, según pudimos comprobarlo durante su presentación en el Salón de Fráncfort.

El primer automóvil construido sobre la plataforma modular MEB de la compañía, estrena un avanzado sistema de infoentretenimiento y será el primer miembro de la floreciente familia eléctrica del gigante alemán.

Volkswagen eligió el nombre “3” por dos razones. Primero, porque compite en el segmento de los compactos (el tercero más pequeño de la industria). Segundo, y el más importante, porque implica el inicio del tercer capítulo en la historia de la firma.

El primero correspondió a la era del Beetle con motor trasero, que estableció las bases sobre las que la empresa se sustenta hoy. El segundo fue el del Golf original, que impulsó a la empresa a la era moderna y desempeñó un papel importante en su transformación en el gigante en el que se ha convertido. El rol del ID.3 es igual de significativo: el mensaje subyacente es que Volkswagen confía en que representará un nuevo comienzo, tanto que lleva por delante un remozado logotipo.

Y no es solo un tipo diferente de Volkswagen, sino un eléctrico distinto, según Jürgen Stackmann, integrante de su junta directiva. “Los rangos de autonomía son demasiado acotados, los tiempos de carga demasiado largos, los vehículos muy caros y, a menudo, poco atractivos. Estas fueron las razones principales por las que muchos clientes han decidido no comprar un automóvil eléctrico”, explicó. Con todos esos motivos a la vista fue que la empresa trabajó en su más reciente producto.

El ID.3 no ha cambiado significativamente en su transición de conceptual a modelo de producción. En tamaño, es similar al hatchback Golf de cuatro puertas, pero su interior es mucho más espacioso, porque su tren de potencia eléctrico ocupa menos espacio que un motor turbo de cuatro cilindros.

La cabina cuenta con un sistema de infoentretenimiento conectado a internet con pantalla táctil, un grupo de instrumentos digitales personalizables y un software de navegación diseñado específicamente para automóviles eléctricos. Tremendamente intuitivo, sus gráficos parecen sacados del más sofisticado teléfono inteligente. Digital Trends supo que ofrecerá autonomía de nivel 3, lo que significa que se conducirá por sí solo entre el tráfico denso, pero no mucho más.

Los compradores podrán elegir entre tres paquetes de baterías de iones de litio que brindan alcance de hasta 205, 260 y 341 millas, que en kilómetros equivalen a 330, 418 y 549, respectivamente. La tecnología de carga rápida dotará a cualquiera de ellos en 30 minutos con la energía suficiente para transitar 160 millas (257 kilómetros). La tracción trasera vendrá de serie, aunque Volkswagen podría ofrecer una unidad 4×4 agregando un segundo motor eléctrico sobre el eje delantero. No se necesita mucha imaginación para imaginar una versión “hot hatchback”, pero todavía no hay nada oficial.

La producción comenzará a fines de 2019 y las primeras entregas están programadas para mediados de 2020. Aunque la variedad no se venderá –de momento- en Estados Unidos, arroja una valiosa información sobre el hardware, el software y la tecnología que la firma utilizará en sus posteriores carros eléctricos.

Cada integrante de la familia se desplazará en la misma plataforma modular llamada MEB. No tendremos que esperar mucho tiempo para descubrir qué tan flexible es la arquitectura y qué le ofrece a Volkswagen.

El ID.3 es el primero de muchos automóviles que Volkswagen lanzará en los próximos años como parte de su ofensiva eléctrica. Hemos visto muchos de ellos como conceptuales. Ejemplares como ID Buzz, ID Vizzion, ID Roomzz e ID Crozz fueron avances precisos de los próximos modelos de producción.

Digital Trends supo que todos los futuros miembros de la familia seguirán la nomenclatura introducida por ID.3, lo que significa que podríamos ver un ID.4 y un ID.5, entre muchos otros. Stackmann dijo que Volkswagen está mirando hacia segmentos superiores, por lo que –si bien no está del todo descartado- desarrollar un modelo posicionado debajo del ID.3 no es una prioridad.

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