Mustang homenajea la mejor persecución automovilística jamás filmada

El Mustang Bullitt del 50 aniversario fue presentado en el Auto Show de Detroit, y ciertamente no decepcionó a los fanáticos de los muscle cars ni a los amantes del cine clásico. Se trata de una mirada reverente a la icónica escena de persecución de autos en la película Bullitt de 1968, desde el oscuro color Highland Green hasta la perilla de desplazamiento de bola blanca.

Junto con el anuncio, Ford lanzó un trailer mostrando la nueva bestia de 475 caballos de fuerza. Con Molly McQueen —nieta de Steve McQueen— al volante del nuevo Mustang, nos muestra un enfrentamiento contra un par de matones de aspecto sospechoso en un garaje de la ciudad, compitiendo por conseguir el último lugar de estacionamiento disponible.

Si has visto la persecución clásica de la película, inmediatamente reconocerás la inspiración del trailer. La matrícula es JJZ 109, para empezar. Luego está la banda sonora, ágil, pero ligeramente ominosa.

Un bocho VW verde aparece en el garaje, el mismo que inexplicablemente hizo varias apariciones en diferentes puntos durante la persecución de la película. También hay un primer plano de los neumáticos girando en reversa, con Molly tomando un poco de aire durante el duelo.

El nuevo Mustang Bullitt viene con una transmisión mecánica de seis velocidades como única opción, y no se ofrecerá ninguna opción automática (cosa que nadie echará de menos, valga decir). La actriz de 30 años normalmente conduce un Audi, y tuvo que aprender a operar una transmisión manual para el tráiler, según comentó a USA Today. “Honestamente, no sabía cómo conducir un cambio mecánico, y el carro se me detuvo bastantes veces”, dijo. “Al final del segundo día de rodaje, me pidieron incluso que disminuyera la velocidad […] Estar pensando en engranajes y embrague convierten a la conducción en algo mucho más entretenido”

En el salón del automóvil, Molly también posó  con uno de los dos Mustang originales de la película. El otro fue descubierto hace varios años en un depósito de chatarra en México.

La persecución de la película abarca más de 10 minutos sin diálogo alguno. Tomó cuatro semanas filmar en varias locaciones de San Francisco. La leyenda urbana dice que McQueen manejó el Mustang todo el tiempo, aunque aquello no fue así. En las tomas interiores hechas desde el asiento trasero del Mustang, a veces el espejo retrovisor muestra la cara de McQueen, y otras veces se inclina hacia abajo cuando un especialista estaba tras el volante.

McQueen eliminó todas las insignias de los dos Mustang utilizados en la película. El nuevo Bullitt es igualmente desnudo, con solo el logotipo de Bullitt circular puesto de falsa tapa de gas.

El estilo habla por sí mismo: no necesitas de un gran logotipo de Ford pegado en la rejilla, tal y como ha dicho el historiador de Mustang, Kevin Marti. “Este automóvil es tan icónico que ni siquiera necesitas ponerle nombre”.

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