Este Hyundai Santa Fe cruza la antártida en un mes

Puede tener el mismo nombre que una soleada ciudad del sudoeste americano, pero el Hyundai Santa Fe ha demostrado su rendimiento en condiciones de frío extremo.

Y es que un Santa Fe de Hyundai “levemente” modificado ha cruzado la Antártida, convirtiéndose en el primer automóvil de pasajeros en hacerlo, según indica el fabricante. En diciembre de 2016, uno de estos SUV viajó desde Union Camp a McMurdo, en el continente más austral y más frío del mundo. El Santa Fe fue conducido por Patrick Bergel, bisnieto de Ernest Shackleton, conmemorando así el centenario de su expedición antártica. El barco de Shackleton, el Endurance, fue aplastado por el hielo antes de poder cruzar el continente, pero Shackleton se esforzó e sobremanera por rescatar a su tripulación.

Lo cierto es que un Santa Fe de stock no es exactamente el vehículo ideal para hacer esta proeza, aún cuando Hyundai ha asegurado que esta unidad sólo recibió “unas cuantas modificaciones” para poder cruzar el continente helado. Por supuesto, esas modificaciones incluyeron unos neumáticos más grandes y de baja presión, y unos guardabarros a juego con el nuevo volumen de las ruedas. Además, se acondicionó el motor del Santa Fe para que pudiese funcionar con combustible de avión. Sucede que éste es el único combustible disponible en la Antártida.

La suspensión también fue modificada, se aumentó la capacidad del tanque de combustible, además acomodar allí un calentador. Las modificaciones fueron hechas por Arctic Trucks, la firma islandesa que suministró las camionetas de Toyota Hilux para que los de Top Gear pudiesen hacer sus acrobacias por el Polo Norte.

“En realidad, fue un Santa Fe bastante estándar. El motor, el sistema de gestión, la transmisión, el diferencial delantero y el árbol de transmisión eran de stock”, dijo Gisli Jónsson, de Arctic Trucks, en un comunicado de prensa de Hyundai. Señaló que los neumáticos se inflan a una décima parte de la presión normal para evitar que el SUV se hunda en la nieve y quede atascado. Es una sensación “tan suave que prácticamente cualquiera lo puede manejar”, dijo Jónsson.

La expedición tomó 30 días y cubrió 5,800 kilómetros (3.603 millas) a temperaturas de -28 grados centígrados (-18.4 grados Fahrenheit). Bergel —que decoró la carrocería del Santa Fe con los nombres de la tripulación de su bisabuelo Shackleton, dijo que el equipo promedió unos 27 km/h en todo el continente. Es algo lento, sí: pero este mismo trekking hubiese sido imposible en los tiempos de Shackleton.

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