Crimson Desert por fin funciona en GPUs Intel Arc, poniendo fin a una etapa en la que el título no se lanzaba en el hardware. Un nuevo controlador gráfico Intel elimina esa barrera, permitiendo a los jugadores entrar por primera vez sin soluciones temporales.
Eso llega tras meses de tensión entre Intel y el desarrollador Pearl Abyss. En el lanzamiento, las tarjetas Arc generaron un error de hardware no soportado, incluso cuando Intel dijo que había intentado coordinar pruebas y optimización con el estudio. La desconexión dejaba a los usuarios de Arc completamente bloqueados.
Ahora, con el último controlador de Game On, los usuarios informan que el título arranca y corre, especialmente en tarjetas como la Arc B580. Es un paso importante hacia adelante, pero la experiencia aún necesita pulirse a medida que más jugadores empiecen a probarlo.
Cómo Intel solucionó el bloqueo
El avance llega con la versión 32.0.101.8629 del controlador Game On de Intel, que elimina el bloqueo que antes impedía el lanzamiento del título en hardware Arc. Antes de esta actualización, los usuarios no podían pasar de la pantalla de error, sin importar sus ajustes.

Esa falta de apoyo generó fricciones visibles. Pearl Abyss reconoció la brecha en el lanzamiento, mientras que Intel respondió, afirmando que había hecho repetidos intentos para ayudar a validar el rendimiento de sus GPUs. Ese intercambio público aumentó la presión para ofrecer una solución.
Donde el rendimiento queda corto
Entrar en el juego es solo una parte del panorama. Los primeros comentarios apuntan a una experiencia desigual, con problemas visuales y técnicos notables que aún persisten.
La jugabilidad general parece estable en movimiento, pero los modelos de los personajes pueden mostrar artefactos faciales que rompen la inmersión. También aparecen problemas de renderizado del terreno en algunas zonas, lo que sugiere que la optimización para el hardware de Intel aún no está completa.

La estabilidad sigue siendo una preocupación en ciertos sistemas. Algunos usuarios dicen que ajustar la configuración ayuda a reducir problemas, pero activar AMD FSR puede provocar cierres inesperados. El título soporta FSR 4 y NVIDIA DLSS 4.5, pero el XeSS de Intel está ausente, dejando a los usuarios de Arc sin una opción nativa de escalado que se adapte a su hardware.
Lo que necesitan los usuarios de Arc a continuación
Esta actualización establece la compatibilidad básica, pero aún no refleja una experiencia totalmente optimizada. El juego funciona, aunque no aprovecha completamente lo que las GPUs Intel pueden ofrecer.
El soporte para XeSS destaca como la siguiente adición lógica. Sin él, los usuarios de Arc tienen menos formas de equilibrar rendimiento y calidad de imagen en comparación con los jugadores de hardware competidor.
Las correcciones de errores probablemente vendrán primero a medida que más jugadores presenten casos límite en diferentes configuraciones. Por ahora, los propietarios de Arc pueden por fin lanzarse, pero esperar unas cuantas actualizaciones más probablemente resultará en una experiencia más fluida y consistente.